El “Tony” Pacheco tuvo la perfecta despedida

Ningún otro ídolo del popular Peñarol de Uruguay tuvo la oportunidad de tener un partido de despedida en su propia cancha; Antonio Pacheco se convirtió en el primero de los fenómenos que cuelgan los botines y que tienen el privilegio de ser despedidos por su gente en el Campeón del Siglo.

Peñarol tuvo una fiesta inolvidable; el “Tony” Pacheco dijo formalmente adiós y su gente le fue a despedir.

“No saben lo que es estar si esta camiseta”, dijo el ex futbolista a una multitud que lo ovacionaba desde las tribunas del Campeón del Siglo.

El “Tony” reunió a grandes amigos y compañeros con pasado peñarolense en un partido que duró 60′ dividido en dos tiempos de 30.

Glorias como el “Tito” Néstor Gonçalves, campeón en la década del 60, estuvo presente  y recibió por parte de Pacheco un inesperado premio.

Pacheco se emocionó y llegó a las lágrimas cuando en el tablero electrónico exhibieron imágenes de su retorno frente a Fénix, cuando tuvo la desgracia de fracturarse.

La pasión por el “Tony” fue tal, que cuando se marchó del club para jugar en el viejo Montevideo Wanderers, más de mil personas fueron a ovacionarlo al estadio Alfredo Viera y a corear el nombre de Peñarol, lo que obligó al club a cerrar sus puertas en cada entrenamiento.

Inadvertido no pasó el hecho de que el “Vasco” Oscar Aguirregaray estuviera presente junto a su hijo Matías, ambos hombres del equipo carbonero, y que jugasen juntos.

Históricos como el “Flaco” Nicolás Rotundo, Darío Rodríguez Peña, Gabriel Cedrés, nada menos que Ruben Paz, Eduardo “Dito” Da Silva, campeón de la Libertadores 1987, Pablo Bengoechea o el mejor jugador de todos los tiempos como Fernando Morena, dieron el presente.

Fueron sus familiares directos y hasta uno de sus hijos jugó y le metió un gol al “Gallego” Oscar Ferro, hombre con pasado en nuestro Ferro Carril Oeste.

Quien no pudo estar en la fiesta fue Álvaro Recoba, amigo del alma suyo, por estar vinculado al club rival Nacional, sin embargo, le mandó un cálido saludo vía Instagram. “Gracias al fútbol por darme un hermano de la vida. Disfrutá mucho!”, le dijo el “Chino”.

Dio la vuelta olímpica en solitario y saludó a todo el estadio. Ah, claro, hubo un partido amistoso dónde hubo otra figura conocida del fútbol argentino como Eduardo Pereyra, aquel arquero famoso por jugar de pantalones largos y que tenga un pasado por Independiente, o el viejo Ruben Paz, ídolo de Racing, o un Claudio Sebastián Flores que jugó en Lanús o un “Gaby” Cedrés que pasó por River y Boca.

@lostribuneros