Argentino de Merlo; las verdugas buscan dar el golpe en la C

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Es impresionante el complejo de Argentino de Merlo. Verdaderamente me sorprendió. Llegué media hora antes de la hora pautada. Fue un viaje por autopista de unos 40 minutos. Presenté la documentación correspondiente para poder acceder al predio. Un grupo de chicas estaba allí sentada debajo de un árbol. Eran las 8:30 de la mañana y el sol era abrasador.

Las jovencitas eran unas cinco. Estaban con su tapabocas estoicamente esperando a que llegue el resto del grupo. Me acerqué a ellas e intercambiamos saludos con la mano. Nada de contacto físico. En épocas prepandémicas hubiera sido un beso a cada una y con las viejas conocidas el infaltable abrazo.

Quedé sorprendido cuando fui con las chicas a la cancha donde practican. Argentino al lado de su estadio tiene una cancha de once, allí es donde hacen el calentamiento, pero bien oculto, allá en el fondo tiene cuatro canchas más de este tipo. El camino fue largo. Pero valió la pena porque hacía un calor de aquellos. Fuimos charlando con las jugadoras que me contaban como sobrevivieron a tantos meses de parate por cuestiones del confinamiento.

Argentino de Merlo fue la revelación del torneo de la Primera C. Nadie las tenía. No estaban en los cálculos porque la teoría inicial indicaba que quienes iban a dar dura batalla en el torneo femenino de AFA iban a ser por su linaje en el masculino Tigre, Vélez Sarsfield, Chacarita Juniors, Nueva Chicago, Italiano y San Miguel. Pero este equipo logró dar el golpe.

La dupla técnica compuesta por Nahuel González y Julián Rubio Kozlowski apostó a la juventud. Ensamblaron un equipo plagado de juveniles, pero no hablamos apenas de Sub 20 sino que de Sub 17.

El caso de «Mili» Jiménez, la arquera que con 15 años tomó la responsabilidad del arco tras la lesión de la experimentada titular Evelyn Argañaraz. Nuestro asombro fue tremendo cuando al contactarnos con Mili nos confesó su edad. Luego, en torno al campo de juego de la cancha habilitada para partidos de AFA, cruzando el «puentecito», el cuerpo técnico nos contaba la base del equipo está compuesta por jugadoras de entre 15 y 17 años. Contando con apenas cuatro futbolistas que pasan los 28 años.

La apuesta les salió más que bien a González y Rubio Kozlowski porque sus dirigidas sorprendieron; 12 partidos ganados, 4 empates y apenas una derrota, sumando 40 unidades. Además, las Académicas tienen a la goleadora el torneo Brenda Castillo con 18 tantos, es decir, un gol por encuentro.

La juventud les jugó a favor por el tema físico ya que las futbolistas que son entrenadas físicamente por Alejandro Samariani volaban en la cancha. Estas avionetas jugaron a ser las verdugos del torneo porque destrozaron el autoestima de un Vélez que venía arrasando al ganarles, y por dos minutos no hicieron lo mismo con un Tigre que fue letal y que terminó invicta con 16 triunfos y apenas dos equilibrios.

Ahora, nos encontramos con otro panorama. La AFA debió modificar el reglamento del torneo que quedó trunco a mediados de marzo de este año restando aún doce fechas por jugar. De ahí decidieron hacer un reducido dejando como finalistas a Tigre y Vélez Sarsfield quienes dominaron, mientras que las chicas de Argentino deberán jugar un partido semifinal ante Sportivo Italiano que ha sido una suerte de caja de sorpresas a lo largo del torneo.

Este club trabaja de verdad. A los entrenamientos, además de la delegada «Samy» Famelli está el propio vicepresidente de la institución, algo raro en este fútbol argentino femenino, Gustavo Castro, quien no se pierde un entrenamiento.

Gustavo Castro

«Lo sufro peor que cuando juegan los varones. Siento dolor de estómago de los nervios», contaba Castro. Quien nos dio una nota para el programa radial que se emite los lunes a las 13 horas por RBDRadio.com, donde contó los malabarismos que han hecho para subsistir. Desde lo que cuesta mantener una cancha profesional hasta solventar los gastos de los empleados que se encargan de mantenerlas.

«Muchos socios no pudieron pagar la cuota durante estos siete meses», contaba el vicepresidente, hombre que no tuvo ningún problema en regar la cancha principal que aún no tiene instalado el sistema de riego automático. «Aquí se trabaja a pulmón. Hasta las propias jugadoras ayudan a regar», confesó.

Samy Famelli y Nahuel González

Fue a puro ingenio. Pura cabeza y moverse mucho, nos decía Castro respecto a los recursos. Por otro lado Julián, el otro entrenador, contaba que se sentía complacido por tener a disposición el complejo para que las chicas puedan entrenar como es debido, sin ser «corridas» a otra parte como pasa en otros clubes.

El entrenamiento fue de lo más distendido. El carisma de Ale Samariani es tremendo. Las carcajadas de las chicas eran elocuentes. Se nota un grupo muy bien trabajado en lo emocional. Antes de comenzar hubo una charla por parte del «profe», luego fueron al yugo en grupos separados como manda el protocolo.

Allí los técnicos Nahuel y Julián daban directivas mientras que Ale trabajaba con otro conjunto. «Lo importante es que estén unidas. Que sean buenas compañeras», nos decía Nahuel González.

Julián Rubio Kozlowski

La mente está puesta en esos partidos de ida y vuelta que comenzarán el 7 de diciembre ante las «Tanas». De lograr pasar este examen les esperaría otro mucho más pesado, que sería jugar la final ante Tigre o Vélez.

«Respetamos a todos las rivales. Nada es sencillo. Pero tenemos la capacidad para jugarles de igual a igual e incluso de ganarles. Lo hemos demostrado en el torneo», cerró Nahuel.

@lostribuneros

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