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Boca Juniors y la Libertadores: un matrimonio con seis hijos

Este miércoles, frente a Deportivo Cali como visitante en Colombia, Boca Juniors escribirá otra página de una gloriosa historia en la Copa Libertadores de América. Una historia de seis títulos, cuatro subcampeonatos y, también, un puñado de desventuras, pero que en suma lo ha colocado como el segundo mejor del continente y lo ha resaltado como uno de los grandes del mundo.

El club azul y oro inició su vida copera en 1963, un 7 de abril en Asunción del Paraguay, perdiendo 1-0 con Olimpia, un histórico enemigo. Pero tras superar 1-0 y 3-2 a Universidad de Chile, 5-3 a los guaraníes y en las semifinales a Peñarol 2-1 y 1-0, llegó hasta la final cayendo con el gran Santos del gran Pelé, 3-2 en Brasil y 2-1 en la Bombonera tras ir arriba 1-0. Dos años más tarde arribó a las semifinales, eliminado por Independiente en tercer partido. Pero las siguientes ocasiones en que participó trajeron resultados pobres. En 1966 y 1970 se quedó en la segunda ronda semifinal de grupos, y en 1971 en la primera ronda, con el triste recuerdo de aquella batalla campal ante Sporting Cristal de Perú, donde con un 2-2 parcial y a cuatro minutos del final, los jugadores se trenzaron a golpes de puño y el árbitro expulsó a 19 de los 22; por tal vergüenza, la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) excluyó a Boca de esa edición.

Pero la década del 70 iba a darle desquite. En 1977 y 1978, de la mano del sabio Juan Carlos Lorenzo, Boca conquistó sus dos primeros títulos internacionales. En el 77, ganó junto a River Plate su grupo eliminando a Defensor y Peñarol, luego a Deportivo Cali y Libertad de Paraguay y pasó a la recordadísima triple final con Cruzeiro: en la ida fue 1-0 (Veglio) en la Bombonera, perdió 0-1 en Brasil y en el desempate en el Estadio Centenario de Montevideo, el 14 de septiembre, tras igualar 0-0 se impuso por tiros desde el punto del penal 5 a 4, cuando Hugo Gatti le atajó el decisivo a Vanderlei. Al año siguiente, marginó a River y Atlético Mineiro y superó en las finales al Deportivo Cali de Carlos Bilardo, 0-0 en Colombia y 4-0 (Perotti 2, Mastrángelo, Salinas) el 28 de noviembre en La Bombonera. La buena era de resultados se completó en 1979 con el subcampeonato frente a Olimpia. Y en las siguientes dos décadas sólo la jugó cinco veces, una sola como campeón, la de 1982, ya sin Diego Maradona, donde se quedó en la primera ronda al igual que en 1986, donde llegó tras aquella hazaña en la Liguilla ante Newell´s en Rosario. En 1989, como segundo de Racing Club en la primera rueda del 88/89, sostuvo otro duelo inolvidable con Olimpia en octavos de final, que tras perder 0-2 la ida en Paraguay venció 5-3 en un encuentro épico en su cancha, pero cayó por penales. En 1991, con Latorre, Batistuta y Oscar Tabárez, parecía quebrar la racha hasta que el escándalo con Colo Colo en la semifinal en Chile lo privó del sueño. Y peor fue su presentación de 1994, a la que arribó por haber ganado su primer campeonato en 11 años en 1992, ya que sufrió aquel 1-6 ante Palmeiras y se fue en la primera ronda.

Pero con la era gloriosa de Carlos Bianchi llegaron vueltas olímpicas en catarata. La del Apertura 98 lo colocó en la Libertadores 2000, que con Oscar Córdoba, Ibarra, Bermúdez,Arruabarrena, Riquelme, Guillermo Barros Schelotto y Palermo alzó el 21 de junio al vencer al poderoso Palmeiras por penales en el Morumbí, tras el 2-2 en la ida y 0-0 en Brasil y con dos tiros atajados por el colombiano. Desde entonces Boca fue un habitué de la Copa, que volvió a levantar en 2001, cuando tras ganarle 1-0 al Cruz Azul de México y perder el 28 de junio por el mismo marcador en la Bombonera, ganó de nuevo por penales, con Córdoba otra vez como héroe al contener otros dos. En 2002 el retorno de Tabárez y la presencia de Carlos Tévez no pudieron evitar la derrota en cuartos de final, una vez más con Olimpia. Pero en 2003 retornó Bianchi y le dio al xeneize la triple corona: Apertura, Intercontinental y la Libertadores de forma rotunda ante Santos, 2-0 y 3-1, con Tévez y Marcelo Delgado en impresionante nivel.

Luego siguieron un par de sinsabores grandes, la final de 2004 perdida de forma increíble con el modesto Once Caldas de Colombia (0-0, 1-1 y cuatro penales errados) y un nuevo escándalo con las Chivas de Guadalajara, cuando después de perder 0-4 en México y empatar 0-0 en su casa el partido se suspendió por incidentes, entre ellos el escupitajo del técnico Jorge “Chino” Benítez a Adolfo “Bofo” Bautista. Los resultados adversos locales hicieron que no estuviera en 2006 por primera vez en siete años. Pero volvió con todo para 2007: Ibarra, Riquelme, Palermo, Miguel Angel Russo  y dos triunfos ante Gremio, 3-0 de local y 2-0 en Brasil, otra vuelta en el país norteño para ganar su sexta y última Copa hasta hoy.

En 2008 fue eliminado por Fluminense en semifinales, y en 2009 por Defensor Sporting en octavos en la Bombonera. Recién volvió en 2012, con Julio César Falcioni, Riquelme, Santiago Silva y una buena campaña hasta perder con Corinthians 0-2 en Brasil, cuando Juan Román dijo el famoso “estoy vacío, no tengo nada más para darle a Boca” antes de la final. En 2013 llegó hasta los cuartos de final cayendo con Newell´s por penales. Y la última es bien recordada: 2015, seis jugados, seis triunfos, octavos con River, derrota 0-1 en el Monumental y sólo 45 minutos en la Bombonera con un 0-0, hasta que el “Panadero” y otros inadaptados arrojaron gas pimienta que dañó a los jugadores visitantes y el encuentro se suspendió, pasando el millonario, quien luego sería el campeón. Con la vuelta de Tévez (que no la juega desde su gran 2003) y un plantel supercotizado, Boca tratará de agrandar su familia de seis triunfos a siete con su gran amor, la Copa Libertadores.

Diego Martín Yamus
diegoanita@hotmail.com.ar

@lostribuneros

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