Qué grande el Granate; gol en los descuentos y clasificación en el Morumbí

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Un partido para el infarto. Una serie para el infarto. Lanús tenía que remar, y cómo, en el Cícero Pompeu de Toledo. Por la ida había ganado por 3-2 sobre el Sâo Paulo en La Fortaleza. La cuestión era ganar ahora, o al menos, tratar de no recibir goles en el coqueto barrio Morumbí.

La puja jugada por la segunda fase de la Copa Sudamericana tuvo todos los condimentos. Los Granates dieron el golpe al anotar primero; De la Vega fue el autor del 0-1 que pretendía tirarle los ñoquis al piso a los «Santos». Pero se trata de un grande de Brasil y del continente. Faltaba mucho.

Justamente, el conjunto brasileño reaccionó por medio del legendario Dani Alves antes de la media hora y ahora el juego estaba igualado a uno. El resultado enervaba sobre manera a los sampaulinos que debían ganar por dos goles más, es decir 3-1.

Antes del descanso fue Braian Aguirre el autor del 1-2 que mandaba al Sâo Paulo en llamas al vestuario. Estaban quedando afuera. Debían además de revertir el resultado, ponerse 4-2 para lograr el pasaje.

Fernando Diniz debió poner en la cancha a Pablo por Diego en el entretiempo, mientras que Zubeldía mantuvo el mismo equipo para la complementaria.

Lanús tenía en el medio a Belmonte, Pérez y Vera, mientras que al Pepe Sand lo acompañaban De la Vega y Bernabei.

Llenos de amor propio los Grantes fueron al frente, pero tal vez los tardíos cambios de Luis Zubeldía les comenzaron a jugar en contra. Cada vez estaban más atrás, lo que tornaba esto muy peligroso.

Lautaro Morales y sus centrales Thaller y Burdisso tuvieron trabajo hasta por demás. Pablo, que llevaba apenas 18 minutos en la cancha empató el juego. No había problemas, el resultado servía, pero faltaban aún 28 minutos.

La presión era mucha. Recién en el minuto 71 hubo movimiento de tablero, entrando Orsini por De la Vega, Lautaro Acosta por Bernabei y Quignón por Vera, refrescando un poco a un asediado equipo.

El encuentro estaba 2-2. El tiempo expiraba y eran inminentes los tiros penales. Sin embargo el defensor Nicolás Thaller se mandó un gol encontra que le valía el 3-2 a los locales, forzando así los penales.

Como si esto fuera poco, justo, en el minuto 89 apareció Gabriel para poner el partido 4-2 para Sâo Paulo. La euforia de ese gol ‘agónico’ era tremenda. Dejaba afuera a Lanús y los metía de cabeza en octavos de final.

Era cuestión de segundos. La pelota estaba en el campo de Lanús. Tiro libre sacado a la olla, pelota rechazada por un zaguero tricolor. Los futbolistas del Grana lograron recuperarla, la jugaron por abajo, fueron al frente, y de prontó apareció Orsini para madársela a guardar a Tiago Voli.

Euforia. Algarabía. No hay palabras para describir lo que sintió la gente de Lanús porque ya no había más tiempo para nada. Clasificaron gracias a ese gol.

Formaciones iniciales:

SAO PAULO
Tiago Volpi; Tché Tché, Diego, Bruno Alves y Reinaldo; Gabriel, Luan, Dani Alves e Igor Gomes; Luciano y Brenner. DT: F. Diniz.

LANÚS
Morales; Di Plácido, Thaller, Burdisso y Aguirre; Belmonte, Pérez y Vera; De la Vega, Sand y Bernabei.

Estadio: Cícero Pompeu de Toledo «Morumbí».
Referí: A. Herrera (Venezuela)

@lostribuneros

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