Luis Fernando Montoya, 14 años de la balacera que lo sacó de las canchas

Felizmente recordado por los hinchas colombianos al llevar a Once Caldas a su primera y única Copa Libertadores, infelizmente recordado en el mundo del fútbol tras recibir una balacera meses después que lo dejó cuadripléjico de por vida: Juan Fernando Montoya.

El 22 de diciembre de 2004 será imborrable para el ambiente futbolero, especialmente el colombiano. Montoya venía de lograr algo impensado, hasta para los propios hinchas y directivos del Once Caldas, que fue ganarle la final de la Copa Libertadores nada menos que a un viejo lobo de mar como lo es Boca Juniors, por ese tiempo, el Boca copero de Bianchi.

Si bien la vida pegó un giro para este estratega y lo llevó al salón de la fama del fútbol sudamericano, y que además, puso a un club chico de su país entre los mejores del mundo, y por la «timba» de los penales que no se quedaron con lo que ahora se llama Mundial de Clubes, al perder con Porto.

Días después, en Argentina, volvíamos a oír el nombre de Luis Fernando Montoya, pero en esta ocasión no fue por algún premio o reconocimiento cosechado, o por la contratación de algún equipo poderoso del mundo, por lo contrario, la noticia fue que agonizaba en un hospital.

La mujer de Montoya había sido emboscada por delincuentes que la había abordado en ocasión de robo, éste, temiendo que ella corriera riesgo de vida, salió en su defensa y se llevó la peor parte: fue baleado.

Una de las balas destrozó su columna vertebral, de tal modo que lo dejó agonizante, luego, gracias a la ciencia fue estabilizado y logró vencer a la muerte, pero esto tuvo consecuencias nefastas, ya que quedó cuadripléjico de por vida.

Sin embargo, el «Campeón de la Vida», de 61 años de edad, volvió a ponerse de pie gracias a un notable invento: el exoesqueleto. Nuevas esperanzas se abren, no solo para el entrenador, sino para quienes padecen esta misma afección.

@lostribuneros

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