Liverpool hizo valer sus fueros de campeón de la Champions League y por penales batió su compatriota Chelsea, ganador de la Europa League. La final de la Supercopa Europea se jugó Estambul.

Emociones hubo en ambos arcos. El conjunto de Anfield llegó a Turquía confiando por ser el mejor de Europa y por haber goleado en su debut en Premier League. Su rival en tanto, venía de ser humillado en el campeonato inglés en manos de Manchester United y debía redoblar esfuerzos para dar batalla.

El juego arrancó con el gol de Oliver Giroud para Chelsea en el minuto 36, luego fue Sadio Mané, en el tercer minuto del complemento quien empató la puja para Liverpool.

En juego fue vibrante y en líneas generales parejo; Liverpool bien pudo liquidar la brega en los 90′ reglamentarios a no ser por la falta de puntería de sus atacantes.

Fueron al alargue y allí Sadio Mané dio vuelta el juego a favor de los «Reds». La alegría les duraría poco, de penal los «Blues» igualaron de penal gracias a Jorginho, y obligaron a ir a los penales.

Bajo los tres palos se lució el español Adrián, flamante arquero de Liverpool, que fue contratado de urgencia por la lesión del brasileño Alisson.

Liverpool fue implacable; Roberto Firmino, Fabinho, Origi, Alexander-Arnold y Mohamed Salah, anotaron.

Chelsea tuvo los aciertos de Jorginho, Barkley, Mount, Emerson, mientras que Abraham falló y el título quedó en manos de la oncena de Klopp.

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