Derrota con Flamengo emula el Gallinazo del ’66

Trazando una analogía entre aquel memorable 20 de mayo de 1966 donde River Plate derrotaba a Peñarol por 2-0 y acabó goleado por 4-2, perdiendo así la final de la Copa Libertadores, 53 años después le sucedió algo similar, pero más doloroso ante el Flamengo en Lima.

La Maldición del Pacífico.

En 1966 River Plate encaraba en partido de desempate a Peñarol en busca de su primer título de Copa Libertadores de América. En esa ocasión los carboneros habían ganado por 2-0 en el Centenario, caído por 3-2 en el Monumental, entonces acabaron jugando la definición en Santiago de Chile.

Este dramático partido jugado en el Estadio Nacional de Santiago arrancó con un River avasallante que se imponía en la primera parte por 2-0 sobre Peñarol. Daniel Onega y Jorge Solari habían anotado.

En el complemento fueron los peñaroles los que reaccionaron. El ecuatoriano Alberto Spencer había descontado y el «Pardo» Julio Abadie había dejado las cosas 2-2 en tiempo regular.

La puja fue al alargue y ahí los mirasoles se los llevaron puestos con tantos de Alberto Spencer y Pedro Virgilio Rocha. 4-2 ganaron los uruguayos y levantaron su tercera corona.

A partir de ahí es que nace el mote de «Gallina» para la institución millonaria.

Lima es una mal recordada ciudad para River porque en 1976, diez años después del «gallinazo» con Peñarol, tuvo otro similar desempeño ante el Cruzeiro donde cayó con un tanto de Jairzinho a falta de dos minutos.

Pasaron los años y parecía que River nunca más iba a vivir una humillación de ese tipo. De la mano del «Muñeco» Marcelo Gallardo se quedaron en cinco años con dos Copa Libertadores y pintaba para que este fuese la tercera, al menos hasta el minuto 88.

River saboreaba las mieles de la victoria. La afición se preparaba para levantar el trofeo en la zona del Pacífico, más precisamente en Lima.

Sin embargo, un tal Gabigol anotó el tanto del empate. Entonces daba para creer que esto iba a acabar en la prórroga, pero, aprovechando otra falla defensiva el propio Gabigol puso el 2-1 y adiós River.

¿Esta gesta flamenguista iguala o supera a la peñarolense? Buen tema para debatir. Otra perlita más para el folclore del fútbol sudamericano.

@lostribuneros