Barcelona atropelló al Madrid en pleno Bernabéu

Dembele y el uruguayo Luis Suárez se hicieron la panzada con Real Madrid y en un Santiago Bernabéu con 80 mil aficionados, golearon por 3-0 y los eliminaron de la Copa del Rey.

Cómo les gusta a los culés humillar al Real Madrid. Nueva goleada sumada en el historial y para mejor en la cancha del adversario de todas las horas.

La puja jugada por el partido revancha de la Copa del Rey arrancaba con un empate a uno en el Camp Nou, por lo el Merengue llevaba la definición de la serie a su feudo plagado de esperanzas.

Primer tiempo sin goles y con rivales que buscaban su gol, especialmente el conjunto de Barcelona porque entraba con ganas de hacer una maldad con Messi, Suárez y Dembele. Pero el local contaba con un Vinizius, que puso a prueba a Ter Stegen, Lucas Vázquez y Luka Modric apoyado por Toni Kroos.

La acción llegó en el segundo tiempo. El ofensivo Real Madrid no lograba romper la férrea defensa culé, que además, contaba con el factor de la suerte.

El equipo de Ernesto Valverde apostó a salir a toda velocidad con dos delanteros, uno de ellos Lionel Messi y el otro un tal Luis Suárez, apoyados de atrás por el francés Dembele por la izquierda y Sergi Roberto por la derecha.

Iban 50 minutos de juego cuando Dembele se la jugó fuerte al uruguayo Suárez que entraba como una locomotora al área chica y que la pelota le quedó servida para que éste saque un disparo tan anunciado como fuerte e inatajable para un Keylor Navas que fue a donde la pelota iba, pero nada pudo hacer ante la potencia de ese balón.

Tranquilo por la sorpresa, el conjunto de Barcelona le tiró la presión al rival, y siguió en la suya.

Luis Suárez volvió a hacerla asociado a Dembele, solo que por la derecha. El francés entró al área, sabía que Suárez estaba muy bien marcada y aún así se le tiró, éste, en lugar de quedarse parado no la dio por perdida y se tiró para interceptar la pelota, pero Varane quiso anticiparlo y acabó anotando en contra.

El tercer gol fue anotado de tiro penal, y a los Panenka, por parte de un Luis Suárez sublime.

Barcelona clasificó a la final y va por otro título más de la Copa del Rey.