1984: Basualdo y diez más ascienden a Villa Dálmine a la B

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Villa Dálmine es un modesto pero reconocido club del ascenso argentino. Casi siempre estuvo a la sombra de los más importantes de cada división. Pero el equipo de la localidad de Campana, en la Provincia de Buenos Aires, tuvo un as que le dio una alegría en 1984 y lo envió a jugar con esos importantes: José Horacio Basualdo, el enorme mediocampista de más tarde consagración mundial.

Basualdo había debutado con 18 años en el violeta en 1981, cuando el club militaba en la Primera C tras dos ascensos a la vieja Primera B. Para el 84, ya era titular en el conjunto de Rubén Glaría, ex mundialista con Argentina en Alemania 74, que buscaba una vez más el ingreso a la segunda división. Tras un comienzo con dudas, el equipo se afirmó y en la octava fecha, El 31 de marzo, el «Pepe» convirtió el gol del triunfo ante Argentino de Quilmes 1 a 0 en su cancha.

El viola debió pelear con los pesados de la C: Almagro, San Telmo y un tremendo San Miguel que le ganó la zona B por 11 puntos y subió directamente. Al menos se clasificó junto a Berazategui en tercer lugar y pudo disputar un torneo reducido llamado Octogonal.

Villa Dálmine no era candidato, pero fue haciéndose en ese durísimo minitorneo. En cuartos de final superó al gigante Telmo, 1-0 en Campana con gol de Portillo, una de sus figuras, y 1-1 en la Isla Maciel contanto de su goleador Eusebio Gómez, partido que no terminó por incidentes y que quedó con el empate favorable a la visita. En las semifinales esperaba el otro coloso, Almagro, pero Dálmine lo vapuleó 3 a 0 en Campana y con su gran 3-2 en José Ingenieros ganó 6-2 el global y pasó a la final con Defensa y Justicia, otro entonces grande de la C, que había vencido fácilmente a Colegiales 2-0 y 4-1.

A pesar de que Dálmine lo había vencido de visitante en el campeonato, Defensa era el favorito aquel 15 de diciembre en Florencio Varela, sur de Buenos Aires. Sin embargo, el violeta fue mejor y lo batió 2 a 1, yendo 2-0 por Di Risio y Gómez, descontando Raimundo. Gran triunfo que le daba medio insospechado paso a la B. Y una semana después, el 22 en Campana,  lo logró ante un gentío fervoroso y con otra victoria, su quinta en seis encuentros del octogonal, esta vez 1 a 0 con un penal de Gómez a los 20 minutos del segundo tiempo. Esa inolvidable tarde en el Coliseo de Mitre y Puccini, los héroes fueron Rubén Darío Lergen; José A. Correa, Oscar Latreite, Raúl Villanueva y Alberto Alí; Hugo Antonio Sosa, José M. Di Rissio y Francisco Ramón Portillo; José Horacio Basualdo, Eusebio Gómez y Horacio De Alessandre.

Para alegría del inmortal cómico Juan Carlos Calabró, de moda entonces con su éxito televisivo Calabromas, Villa Dálmine llegaba otra vez a la B. Y en 1985 hizo tal campaña que se atrevió a abofetear al gigante Racing Club 3 a 1 en Campana, en una tarde imborrable. Como esas de fines del 84 con el Pepe Basualdo.

Fuentes: josecarluccio.blogspot.com y encampana.com

Diego Martín Yamus.
diegoanita@hotmail.com.ar

@lostribuneros

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