1979: Argentina vuelve a tener el mundo en Japón

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Aquella tarde de junio de 1978, la selección argentina ganaba su primer Mundial ante su gente y rompía con su vida de protagonista sin gloria. Pero ése fue el resultado de un revelador proyecto que César Luis Menotti y sus ayudantes gestaron cuatro años antes, cuando tomaron ese caos que era la albiceleste. Y ese éxito no fue el único. Como si fuera poco, un año después Argentina volvía a dar una vuelta olímpica, ahora en un lugar mucho más lejano y distinto, Japón, cuando obtenía su primer certamen juvenil. 

El plantel preseleccionado por el gran Ernesto Duchini y dirigido por el mismo Menotti había logrado su primer objetivo en enero de 1979, cuando en el Sudamericano de Uruguay y en clima hostil se clasificó al segundo torneo de la categoría, entonces para menores de 19 años. Luego de una puesta a punto tan organizada como la previa del 78, el equipo fue a Japón. A un país donde apenas el fútbol era conocido, más bien un campeonato de empresas automotrices. Encabezado por el mediocampista de Argentinos Juniors, Diego Maradona, y el centrodelantero de River Plate, Ramón Díaz, el joven once albiceleste era candidato más por su nombre, aunque contaba con la ventaja de que no estaba Brasil, increíblemente afuera en aquel Sudamericano. 

De a poco, la TV aún en blanco y negro empezó a mostrar juego y goles, toque y funcionamiento. Y esas mañanas tempranas y frías de agosto y septiembre comenzaron a entrar en la sufrida sociedad,bajo tristes circunstancias políticas y económicas ya conocidas. Argentina debutó en el Grupo B en Omiya, el 26 de agosto, con un trámite 5-0 sobre una Indonesia llegada por retiro de otros. En 39 minutos, tres goles de Ramón Díaz y dos de Maradona liquidaron el debut. El 28, la fuerte Yugoslavia fue más rival pero el gol de Osvaldo «Pichi» Escudero, que estaba por ser reemplazado, dio el 1-0 y el pase a cuartos de final, que se rubricó con un sensacional 4-1 a un excelente Polonia el 30. Diego abrió el marcador, Gabriel Calderón marcó el segundo y Juan Simón un golazo en gran incursión y remate, sorprendiendo al arquero suplente polaco Kazimierski. El comentarista Enrique Macaya Márquez acotó: «No hay más arqueros en el banco de Polonia». Calderón completó luego la goleada. 

Ese triunfo ante un calificado fue la primera muestra de lo que resultó una máquina. En los cuartos el 2 de septiembre en el mítico Nacional de Tokio se presentaba el tapado Argelia, verdugo de España, pero en un rato Maradona, Calderón y un triplete de Ramón lo liquidaron 5-0. Y en la catedral japonesa el tramo decisivo fue rotundo a favor de los de Menotti. El 4 el escollo era nada menos que Uruguay, su clásico y un excelso con Alvez y Rubén Paz en su once. Per o tras el descanso sin goles, una definición de Díaz y un tremendo lujo de Diego realizaron el 2-0 y el boleto a la final, ahora con la ofensiva Unión Soviética. 

Aquella mañana del 7 de septiembre, los argentinos se levantaron una vez más para ver con gran expectativa a esos: pibes que estaban a punto de enhebrar otro título para el país. En cambio, en el vestuario del Nacional de Tokio, Menotti tenía calma. Y se las pasó a los chicos: «Señores, ustedes ya son campeones, no me importa el resultado de este partido, ya han demostrado que son los mejores del mundo. Nada de patadas o locuras. Vayan, jueguen y me divierten a los 35.000 japoneses que están en las tribunas». Y ellos divirtieron a los japoneses, pero el arquero Chanov respondió bien y se fueron al entretiempo sin goles. Y en el reinicio, un cabezazo de la estrella soviética Igor Ponomarev se le escapó al guardameta de Tigre, Sergio García, y la URSS pasaba a ganar. 

Para colmo de la gente, al relator de ATC, el famoso Mauro Viale, y su compañero Macaya se les cortó la salida al aire durante varios minutos. Como si fuera un amuleto de la buena suerte, en ese lapso Argentina revirtió el asunto. A los 21, Chanov salvó un remate de afuera al córner, y de éste, una mano rival cometió penal y Hugo Alves igualó. Sólo cinco minutos más tarde, Ramón Díaz arrancó tras un saque lateral por la izquierda, dejó en el camino a dos defensores y definió notable cruzado ante el arquero para el desnivel. Y el cierre no podía ser otro que con el mejor del torneo. A los 36, Maradona ejecutó un tiro libre a su estilo y conquistó el tercero. Tres a uno, superioridad del más brillante. Por si hacía falta más brillo, un halo de luz se proyectó sobre los jugadores cuando daban la  vuelta olímpica, con bella música clásica de fondo. Es que en 1979, el Juvenil fue todo un arte. Y tuvo otra vez el mundo en sus manos. 

FICHA DEL PARTIDO 

Copa Mundial de la FIFA Coca Cola Japón 1979 

Final, domingo 7 de septiembre de 1979, 19 horas (argentina) 

Argentina 3-1 URSS 

Goles: Ponomarev 51′ (U), Hugo Alves penal 66′, Ramón Díaz 71′, Maradona 76′ (A). 

Estadio: Nacional (Tokio). Arbitro: José Roberto Wright (Brasil). 

ARG: Sergio García; Carabelli, Simón, Rossi, Hugo Alves; Barbas, Osvaldo Rinaldi, Maradona; Escudero, Ramón Díaz y Calderón. DT. César Menotti. 

URS: Chanov; Janushevsky, Ovchinnikov, Khachatrian, Pollikarov; Radenko, Dumansky, Ponomarev; Stukashev, Taran y Gurinovich. DT. Sergei Korshunov. 

Cambios: 49′ Meza por Osvaldo Rinaldi (A), 56′ Olefirenko por Janushevsky (U), 60′ Mikhalevsky por Dumansky (U) y 80′ Torres por Escudero (A). 

El triunfo del ballet de Menotti: 

ARGENTINA VS URSS FINAL MUNDIAL SUB 20 1979Argentina 3 Union Sovietica 1 FINAL MUNDIAL SUB 20 1979www.youtube.com

Diego Martín Yamus. 
diegoanita@hotmail.com.ar 

@lostribuneros

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