Zaparazo final de Tigre en Avellaneda

Un gol en el minuto 90 arruinó las ilusiones del campeón Racing y el sorprendente y admirable Tigre se metió en semifinales de la Copa de la Superliga.

Honor al nombre le hicieron los jugadores de Tigre. Se portaron como verdaderos felinos en un partido bravísimo jugado en Avellaneda.

Los de Victoria sabían que iba a ser una parada durísima. La victoria en casa por 2-0 sobre el campeón del fútbol argentino no iba a quedar por esa, y tenían en cuenta de que en el Cilindro tenían que remar contra la corriente, y así fue.

Racing entró enchufado a 220 voltios en su feudo. Sabedores de que arrancaban 2-0 abajo, los del “Chacho” Coudet presionaron desde el vamos a sus adversarios.

Aprovecharon varios recursos, además de poner la pelota al piso. Los Académicos intentaron en vano en el minuto 9 de juego cuando una pelota de tiro libre del ‘Pol’ Fernández se estrelló cerca del ángulo y se fue del campo. Luego fue Tigre el que encontró espacios y le salió de contra. Allí apareció el arquero académico Gabriel Arias para demostrar sus cualidades y evitó lo que sería el primer tanto.

Poco a poco Racing fue encontrando los caminos para llegarle a Tigre y de tanto insistir vino la primera conquista; tiro de esquina y cabezazo de Lucas Orbán para abrir la esperanza y quedar a un gol de los penales.

El gol fue un aliciente para una Academia que presionaba y que tenía todo bajo control. Tigre seguía agazapado pero no lograba dar el zarpazo, y daba la sensación de que iba a claudicar. Luego de una jugada dudosa que acabó con un rebote cedido por Marinelli y un “Licha” López que andaba por allí, en el minuto 38 ponía todo 2-0.

La gente académica estaba feliz porque hasta el momento estaban yendo a los penales, pero faltaba aún el segundo tiempo. Pero, ambos entrenadores, tanto el Pipo Gorosito como Eduardo Coudet estaba más que preocupados, es que perdieron soldados.

Racing, en el minuto 17 se quedó sin Zaracho y Ríos debió ocupar su lugar, pero peor le fue a Tigre que perdió a Moiraghi en el minuto 43 y en el entretiempo al crack Walter Montillo.

En el complemento los locales sufrieron, al igual que Tigre, una baja sensible. El “Licha” López se lesionó y debió abandonar la cancha dejando un vacío enorme en el ataque.

Partido terminado ya. Mente puesta en la definición por penales, pero faltaba nada más que el referí pite. Antes, un centro al área de Racing, “dormida” de la defensa y un Pérez Acuña que ganó espacio para bajar la pelota con el pecho y sacó un zapatazo cruzado que fundió la red.

Racing ganó por 2-1 y ese maldito gol (para ellos), los dejó eliminados de la Copa de la Superliga.

Tigre, paradójicamente descendido a la B Nacional, es semifinalista y competirá por el título de campeón.

@lostribuneros