Rapinoe festejó en Nueva York y disparó misiles

La capitana y goleadora del seleccionado de Estados Unidos, Megan Rapinoe, no es apenas una líder en la cancha y en el vestuario, lo es fuera de las mismas, cuando se saca el uniforme y se viste de civil. Bicampeona del Mundo en Francia y dueña del Botín de Oro, desfiló en Nueva York y dio un discurso contra la discriminación que es furor.

Rapinoe tiene 34 años y acaba de consagrarse bicampeona con Estados Unidos de fútbol femenino. El “Soccer” como lo llaman por esas latitudes. Allí, en plena Nueva York, la futbolista junto a sus compañeras de equipo y cuerpo técnico fueron ovacionadas por una multitud. Dijo cosas más que interesantes porque se trata de una activista por los derechos de las futbolistas y las minorías homosexuales.

Se negó a ir a la Casa Blanca donde la recibiría Donald Trump por considerarlo racista y homofóbico. No cantó nunca el himno cuando estaban en el campo de juego, y más de una vez se puso de rodillas.

“Tu mensaje es excluyente a gente que se parece a mí”, dijo la futbolista que confesó ser lesbiana y que vive en pareja con otra deportista, a Donald Trump, presidente de la nación.

“Tenemos el pelo rosa y morado, tatuajes y rastas, tenemos chicas blancas y negras, heterosexuales y gays”, disparó Megan.

“Hay que amar más y odiar menos. Hay que escuchar más y hablar menos”, remarcó e indicó que “cada uno tiene responsabilidad de hacer del mundo un lugar mejor.

Los reclamos de Rapinoe tienen que ver con que ellas ganan mucho menos que los futbolistas masculinos, cuando ellas son quienes generan mucho más divisas que estos, e incluso, levantan mucha mayor cantidad de trofeos.

Vale señalar que días después de que las chicas ganen el Mundial de Francia, los muchachos perdieron la final de la Copa Oro en casa ante México.

Un futbolista de la selección de “U.S.A” gana por partido 18 mil dólares por encuentro, mientras que las mujeres apenas 3 mil.

El soccer es el cuarto deporte entre los hombres detrás del football, basket y beisbol, mientras que en las mujeres es el número 1.

Al ser activista por los derechos de LGBT le propusieron que se candidatee a presidente de Estados Unidos, pero esta bromeó: “Lo siento, estoy muy ocupada”.

@lostribuneros