La delegación del conjunto brasileño vivió momentos de angustia durante el vuelo que los llevaba a Mendoza, donde jugarán el martes con Godoy Cruz por Copa Libertadores. El avión no pudo aterrizar en Mendoza por causa del viento zonda y debieron desviarse de urgencia a Rosario.

Los fantasmas del Chapecoense vienen al tapete cuando algo no funciona durante un vuelo. La delegación de Palmeiras tomó un vuelo directo desde Fortaleza hacia Mendoza (5.600 km. de distancia), este domingo luego de la derrota con el Ceará por el Brasileirâo, con la intención de ganar tiempo y poder adaptarse al drástico cambio de clima.

Por causas climáticas, el avión llegó a tocar la pista del aeropuerto de Mendoza pero debió levantar vuelo de urgencia dado al fuerte viento que azotaba a la capital mendocina.

Luego de estabilizar la aeronave, el vuelo fue desviado a Rosario donde pudo aterrizar normalmente. Tras lograr el objetivo, debieron cambiar la ruta y retomar el viaje hacia la ciudad de Buenos Aires donde verán si podrán viajar este lunes.

El equipo aún no tiene en claro su agenda de entrenamiento y está a la espera de parte climático para saber cuándo podrán viajar a la provincia cuyana.

@lostribuneros