Mal comienzo del campeón de Europa

Goles errados son goles en contra. Liverpool le perdonó la vida en varias ocasiones al Nápoli y los italianos en el final les ganaron 2-0. El último gol fue rayano a un blooper. Red Bulls le hizo seis al Genk por esta zona.

Liverpool arrancó torcido en la fase de grupos de la UEFA Champions League. Por el Grupo E cayó derrotado en Italia en manos del Nápoli.

Mucha expectativa en torno al campeón defensor de Europa. El Liverpool puso primera en el sur de Italia ante el subcampeón de ese país por la fase de grupos. Nápoli los espero, los padeció, ligó y terminó encontrándose con la victoria.

No hubo dudas de que se trató de un hermoso partido. Los de Anfield fueron por la victoria y generaron un sinfín de oportunidades, pero el arco se les cerró.

El juego disputado en el San Paolo tuvo como protagonista a un Sadio Mané manejando los hilos del ataque y a un Mohamed Salah conectándose con él.

Los napolitanos avisaron al comienzo de la puja anotando un gol tras tres rebotes, pero hubo una clara posición adelantada y todo siguió 0-0.

La respuesta de los de Jurgen Klopp estaba por las bandas. Salah recibía la pelota por detrás de los volantes y aprovechando su potencia y habilidad intentó una y otra vez, sin éxito.

Nápoli por su parte, probaba con cambios de frente, pelotas para los atacantes que trataban de perforar la línea de cuatro de los ingleses, e intentos desde el juego aéreo.

Mané participó de varias jugadas oficiando de creador, pero los terminadores fallaron y al descanso fueron sin goles.

En el complemento de la mano de un movedizo Dries Mertens el equipo sureño incomodó el arco de Adrián.

Los anfitriones tuvieron un momento para equivocarse, pifiaron una pelota que quedó en los pies del implacable Salah, pero el tiro cruzado y de gol del egipcio fue desviado por Alex Meret.

Faltaban diez minutos para el final. Ataque del conjunto italiano por parte del español José Callejón, falta en el área y penal. El belga Mertens se encargó de rematar y de salir a festejar el 1-0.

Los Rojos no tuvieron tiempo para reaccionar, y quedó comprobado en la última jugada, en el minuto 90. Un defensor quiso jugar una pelota atrás porque lo fueron a apurar, la soltó para adentro de su área, allí el arquero español Adrián pensó que alguno de sus compañeros la iba a ir a buscar, sus compañeros creyeron lo contrario, entonces, un tal Hirving Lozano aprovechó el regalo y la mandó a guardar: 2-0.

Si fue justa o no la victoria del Nápoli poco importa. Los goles se hacen.

Por este Grupo E también jugaron Red Bulls Salzburgo, en Austria, ante Genk de Bélgica. Los austríacos se despacharon con histórico 6-2.

El miércoles 2 de octubre jugarán en Bélgica, Genk – Nápoli, y en Inglaterra el Liverpool deberá recuperarse ante el Red Bulls.

@lostribuneros