Los Hijos de Dios logran milagro en Semana Santa

Ajax lo hizo de nuevo en Champions League, y tras haber humillado al tricampeón Real Madrid en el Bernabéu, contra todo pronóstico, derrotó a Juventus en Turín, con baile incluido. Son semifinalistas. Lisandro Magallán entró en el complemento.

Los Hijos de Dios demostraron una vez más que fuera de casa juegan muchísimo mejor que en su propio feudo. Puede ser que la presión de su público les juegue en contra, y que esa presión los lleve para adelante cuando están fuera de casa.

El hecho es que dejaron al Juventus afuera de la Champions League en cuartos de final y pleno Allianz Stadium de Turín.

La “iuve”, aspirante a su octavo título de liga consecutivo, quedó una vez más como “equipito de entrecasa”, ya que en el contexto internacional no asusta a nadie.

Por la ida los juventinos habían sacado un precioso empate y en casa debían empatar sin goles para meterse en semifinales; doble resultado que debía revertir Ajax.

Partido intenso jugado como si fuera una final; Juventus quería liquidarlo de entrada, pero los neerlandeses se tenían fe y buscaban un verdadero milagro.

David Neres, hombre proveniente de Brasil, junto a Tadic y de Jong buscaban romper el cerco impuesto Allegri, mientras que los italianos tenían en la cancha Paulo Dybala en la creación junto al implacable Cristiano Ronaldo.

Luego de intentos iniciales de ambos equipos y oportunas atajadas de Onana por un lado y de Szczesny por otro, fue Cristiano Ronaldo quien encontró el gol antes de la media hora, tras certero cabezazo.

Pero, el gol fue doblemente festejado porque el referí en primera instancia lo había anulado por un presunto empujón a un defensor del Ajax, sin embargo, el VAR aclaró que se trató de un choque entre compañeros y convalidó la anotación.

La conquista de la Juventus los ponía de cabeza en las semis, pero faltaba mucha tela por cortar aún.

El “Judío”, pese al resultado adverso, no se desmoralizó ni perdió el control del partido. Siguieron en su misma línea, y con la pelota al piso, espacios cerrados atrás, buscando huecos y posibilidades, fueron al ataque en pos de un gol que deje la serie igualada.

Apenas cinco minutos pasaron cuando una serie de toques frente al área juventina frente a unos atentos defensores albinegros, una pelota perfectamente jugada hacia el centro, acabó en la definición de van de Beek y el juego se puso 1-1; el referí nuevamente acudió al VAR porque tuvo la sensación de que había posición adelantada, para luego validarlo.

La conquista del elenco de Ámsterdam fue como un balde de agua fría para una ‘iuve’ que daba la sensación de que los había subestimado.

En el entretiempo Massimiliano Allegri debió redibujar el planteamiento táctico, sacando a Dybala y poniendo en la cancha a Moise Keane para tratar de salir triunfantes, porque el empate a dos, o por mayor tanteador los eliminaría.

El aliento de un público exultante, al principio, comenzó a convertirse en silencios, cada vez más sepulcrales.

Ronaldo estaba cada vez más solo. El ataque de Juventus se convirtió en contraataque, pero cada vez eran más esporádicos y si juego de equipo.

El medio fue copado por un Ajax, que vale señalar, perdió un soldado en el minuto 11.

Las pelotas se recuperaban cada vez con mayor facilidad, entonces Allegri sacó al portugués Joâo Cancelo y mandó a De Sciglio, pero sirvió de poco; el monólogo de Ajax era tal, que Szczesny se mandó varias atajadas, un par de ellas espectaculares para la foto.

Pero, el arquero polaco no podía tapar la ineptitud de Bonucci y de quienes debían ayudarlo, entonces, de cabeza el defensor de Ligt ganó en el área y puso el 2-1, que acabó siendo nefasto para los anfitriones.

En lugar de agrandarse Juventus e ir a buscar un épico 3-2, se achicaron y dejaron a la buena de dios a un valiente Cristiano Ronaldo, que solo no puede contra todos.

Allegri mandó al campo al uruguayo Bentancur y este le dio mayor movilidad a la faz ofensiva, pero los holandeses se pusieron firmes en querer ganar, y hasta un golazo con pelota en el ángulo les fue anulado.

Ten Hag puso al argentino Lisandro Magallán a falta de ocho para el cierre, y así el Ajax aseguró su triunfo, nuevamente, con sabor a milagro.

Se desmoralizó de tal manera el conjunto de Juventus, que bien pudo ser goleado.

El joven y sorprendente Ajax ahora espera rival para las semifinales.

@lostribuneros