Historietas del Mundial Sub 20: Europa copa el panorama

Así como fuera por 20 años en el Mundial mayor, Europa dominó como nunca antes la escena Sub 20. Salvo otro lauro de Brasil en 2011, desde 2013 hasta el arranque del próximo torneo en Argentina el otro gran continente futbolero se llevó cada edición. Francia, Serbia, Inglaterra y Ucrania, todos por primera vez, lograron éxito para el ya interesante fútbol europeo de chicos, que hasta entonces contaba seis títulos, pero el anterior en 1999 por España.

Una de las razones del imperio fue también la baja de los grandes sudamericanos, aunque Uruguay cosechó un subcampeonato en 2013, Brasil otro en 2015 y Venezuela el suyo inolvidable en 2017. Pero en general no estuvieron tan competitivos como antaño, como que la “canarinha” faltó a los últimos dos. Y Argentina, aquel de tanta gloria en los 90 y 2000, resolvió volver a la oscuridad, no renovar a José Pekerman y compañía, poner técnico de apuro o sin aptitud y por ende nunca más llegó a estar entre los cuatro mejores, incluso sufrió no ir en 2013. Y África se subió al podio en ocasiones, también lejos de una consagración.

Colombia hospedó la edición 2011 que contó con el regreso albiceleste, ahora dirigido por Walter Perazzo, que tuvo a los futuros campeones del mundo Pezzella y Tagliafico y a Erik Lamela como saliente de un plantel poco relevante. Sin jugar bien ni marcar muchos goles, se topó en cuartos de final con Portugal y a pesar de tener a Esteban Andrada en el arco, cayó en los tiros desde el punto penal. En cambio Brasil, que arrasó en el Sudamericano de Ecuador con Neymar, no lo pudo convocar para el evento, pero sí a Casemiro, Oscar y Willian, dominando a sus rivales y superando a Portugal 3 a 2 en tiempo suplementario en la final en Bogotá, en partidazo y con el triplete de Oscar. Llamó la atención la rápida salida de Uruguay, que ningún africano arribó a las semifinales y los otros finalistas, México (tercero) y la Francia de Antoine Griezmann cuarto. Por su parte, Guatemala debutó y se atrevió a dejar afuera a Croacia y complicar a los portugueses.

Turquía fue el exótico marco para 2013, que en ocasión histórica no integró ni a Argentina ni a Brasil, eliminados al mismo tiempo en la primera ronda del Sudamericano en nuestro país. Sí anduvo Uruguay, que al comando de José Giménez, De Arrascaeta y Nicolás López hizo una campaña espectacular y llegó a su segundo subcampeonato. Es que Francia, con Paul Pogba de líder, comenzó la saga europea con potencia y regularidad para ganar por penales y consagrarse por primera vez. Aparecieron los africanos con Ghana tercero y los de Asia, con un inesperado Irak que casi deja afuera a la celeste en las semifinales y fue cuarto.

Empezaba a quedar claro que el fútbol juvenil no era todo Argentina, Brasil y algún tapado. En 2015 el Mundial viajó otra vez a Oceanía, pero no a Australia sino a su vecino Nueva Zelanda. Argentina reapareció tras llevarse el Sudamericano de Uruguay y un lugar en los Juegos Olímpicos, pero fue pobre al punto de empatar dos partidos y perder bien con Ghana, yéndose por la puerta de atrás. La posta la tomó una vez más Brasil, que eliminó a Uruguay y se desquitó con Portugal sin marcar y por penales, hasta tocar la final con un inesperado candidato: Serbia, que lo sorprendió y al mundo al imponerse 2-1 en tiempo suplementario. Los africanos fueron los escoltas, con Malí tercero y Senegal, futuro protagonista del certamen, cuarto.

Salvo su tercer lugar del 93, Inglaterra no había sido un sinónimo de juveniles. Pero el trabajo de su técnico y ex gloria Gareth Southgate lo envió a la cima del Mundial por primera vez. Aquel 2017 en Corea del Sur, empezó goleando a otra pobre Argentina y se impuso con autoridad a sus adversarios. Pero no fue el único llamativo, porque Venezuela puso la cara por los grandes de Sudamérica y en excepcional labor se atrevió a eliminar a Uruguay en semifinales y tener al borde al fuerte inglés, al punto de fallar un penal. El 1-0 británico fue un éxito igual para la modesta historia de la Vinotinto, que contó con Peñaranda y Soteldo en la cancha y el excelente Rafael Dudamel desde el comando técnico. La celeste cumplió buena de nuevo, ya que  tras su título regional alcanzó el cuarto puesto derrotado por Italia, otro europeo inesperado.

La última edición fue en 2019 en Polonia, donde una Argentina que parecía resurgir al mando de Fernando “Bocha” Batista sucumbió en octavos de final ante Malí. Como de costumbre, las sorpresas se fueron encadenando y así fue que Ecuador, meses antes campeón sudamericano por primera vez, llegó hasta un enorme tercer lugar batiendo a Uruguay, Estados Unidos e Italia. No pudo la final porque se le cruzó otro increíble: Corea del Sur, que mostró los progresos de su fútbol y fue a la cumbre ante otro inédito y poco habitual, Ucrania, que tras estar en desventaja ganó 3 a 1 y revivió de alguna forma la leyenda de la antigua Unión Soviética. Brasil volvió a brillar por su ausencia, en cambio Senegal y Malí ratificaron sus resultados de estos años con buenas campañas más allá de no pasar los cuartos. Por supuesto no dejamos de lado ese raro Noruega 12- Honduras 0, los siete goles de Erling Haaland y las sospechas sobre los americanos.

El Sub 20 debía seguir en 2021, pero la FIFA vio la pandemia de Covid 19 muy expandida y pasó para este 2023 la continuidad de aquella idea de Joao Havelange de los años 70. Una idea, la de expandir el fútbol y nutrir de nuevos talentos a las selecciones, que sin duda se ha cumplido con creces. En estos últimos torneos, participaron naciones tan exóticas como Myanmar, Vanuatu, Fiyi, Guatemala, Vietnam, Cuba, El Salvador, Grecia, Uzbekistán o Tahití.Y continúan surgiendo jugadores que hicieron y harán historia. El próximo sábado con la apertura de su edición 23, el Mundial Sub 20 seguirá en Argentina la vida que llevó siempre.

Diego Martín Yamus.
diegoperiodista93@gmail.com

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