Aquellas historias de aquel fútbol de verano

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Este 2021 se vio salpicado de un montón de fútbol, como suele ser cada verano argentino. Pero no aquel que la gente solía disfrutar en ciudades turísticas, sino el furioso competittivo por la pandemia de coronavirus. Así, el campeonato local (Copa Maradona), el ascenso, las finales de la Copa Libertadores y Sudamericana y hasta el Mundial de Clubes invadieron este enero y febrero. Y todos ellos reemplazan de algún modo a esas bellas noches de Mar del Plata, Mendoza y otros escenarios, a la Copa de Oro que ya pocos recuerdan, a las Desafío y Revancha. En definitiva, a esas historietas de verano informal que vale la pena recordar. 

El primer torneo de verano fue la Copa Libertad en varias ciudades en 1968, ganada por San Lorenzo. Enseguida Mar del Plata tomó la iniciativa e impuso su gran Copa, que inicialmente contaba con los grandes más varios del exterior. Pero la primera historia memorable incluyó nada más ni nada menos que a la propia Selección argentina. 

En efecto, aquel enero de 1977 el once de César Menotti que se alistaba para su Mundial compitió contra River, Boca, Newell’s Old Boys Y Aldosivi. En su debut empató con la «lepra» 2 a 2 por Bertoni y Villa. Luego venció al «tiburón» local 1 a 0 (Felman), 2-2 con el millonario (Bertoni y Ardiles) y superó a Boca 1-0 con otro gol de Bertoni, obviamente siendo campeón. 

Pero sin duda Boca y River son quienes más huella dejaron. El 16 de febrero de 1984, el xeneize, que venía mostrando gran fútbol y goles, arrasó con el millonario 3 a 0 con tres de Ricardo Gareca. Todas le salieron al equipo de la Ribera, ya que River terminó con 9 hombres por expulsiones de Jorge García y Saporiti y Hugo Gatti le atajó un penal al uruguayo Alberto Bica. Como en el 83, el triunfo le sirvió para otro título veraniego. 

Un River excelso fue otra vez motivo de recuerdo. Sin duda el más grande recuerdo veraniego, esa noche del 8 de febrero de 1986 por la segunda Copa de Oro marplatense enfrentando a Polonia, que se preparaba para el Mundial de México. A los 27 minutos del segundo tiempo, los buenos polacos ganaban 4 a 2. Los de Héctor «Bambino» Veira remontaron para 4-4. Y casi en tiempo adicionado, Ruggeri cabeceó al corazón del área y Enzo Francescoli, tras parar la pelota de pecho, sacó una chilena que superó al arquero Wandzik e hizo explotar el estadio José María Minella. River vencía 5 a 4 una novela de fútbol. 

Y Junto al River-Polonia del 86, el mejor recuerdo de un verano fue al año siguiente. Corría el 28 de enero de 1987 y el Boca de Menotti necesitaba un empate ante la banda roja para llevarse el Ciudad de Mar del Plata. Tras la apertura de Jorge Rinaldi para los boquenses, los de Veira remontaron y se pusieron 3-1 por Patricio Hernández, Funes y Alzamendi. Al rato descontó Comas, y Boca estaba a tiro del punto que quería. Faltando cinco minutos, Torres remató de afuera, la pelota dio en el ángulo y Enrique Hrabina llegó para cabecear y darle el 3-3 heroico. Y más, el título soñado. 

Racing también fue protagonista de estos torneos, tanto cuando estaba en Primera como si lo hacía en la vieja Primera B. Ya en la superior, el 14 de enero de 1988 jugó contra Boca, que arrancó arriba por Jorge Comas. Pero el árbitro Abel Gnecco se hizo notar y en 15 minutos expulsó a tres boquenses: Humberto «el Coya» Gutiérrez junto a su rival Miguel Colombatti, y más tarde a Hugo Gatti y Hrabina. José «Toti» Iglesias había igualado, sin embargo Comas desniveló a los 44. Claro que ocho contra diez Boca no aguantó e Iglesias puso el 2-2 final en el segundo tiempo. 

En 1993, el River de Daniel Passarella venía de una larga racha sin ganarle al Boca de Oscar Tabárez, tanto amistosos como oficiales. Pero ese 14 de febrero por la Copa Revancha, con dos goles del aún activo Ramón Díaz, ganó 2-1 (Sergio Martínez para Boca) y cortó una racha de 13 encuentros sin saber lo que era vencer a su clásico rival. 

Nuevamente Racing fue objeto de otro momento inolvidable por lo desagradable. En la Copa Ciudad de Mar del Plata de 1999, el otrora ídolo de Boca Diego Latorre, ya con la camiseta de la Academia, anotó a los 17 minutos el primer gol de un partido que su equipo terminó ganando a su ex 2 a 1. En su celebración, «Gambetita» salió disparado hasta el mediocampo, cerca de las plateas descubiertas del José María Minella, miró a la popular xeneize y se tapó la nariz con el pulgar y el índice de su mano izquierda. Fue largamente repudiado por gran parte de su antigua gente. 

Ya se habían jugado dos superclásicos en 2000, en el nuevo milenio, uno para cada uno. El 9 de febrero era tiempo de cerrar la serie en Mar del Plata. Para eso, el Boca de Carlos Bianchi presentó suplentes y juveniles, y el River de Ramón Díaz, que llegaba algo cuestionado, lo aprovechó y se puso en ventaja por Juan Pablo Angel. Pero en pocos minutos, los entonces jóvenes Alfredo Moreno y Sebastián Battaglia dieron vuelta el resultado y Boca ganó 2 a 1 contra todo lo pensado. El lunes siguiente, Ramón Díaz presentó la renuncia y fue reemplazado por Américo Gallego. 

En 2002 en la Feliz, Boca de nuevo superaba a River esta vez por la Copa Revancha 3 a 0. A los 58 minutos, la hinchada millonaria, harta de la superioridad rival, decidió tirar todo tipo de objetos a la cancha. En ese contexto, Ariel Carreño marcó el 4 a 0 final. El árbitro Héctor Baldassi no tuvo otra que suspender el partido y los de Oscar Tabárez se quedaron con otro trofeo de verano. 

Otro recordado fue en febrero de 2007, esta vez en Mendoza. Boca empató con River 1-1, con goles de Palermo y Ferrari. La banda había sufrido dos expulsiones, pero aún así los de Miguel Russo no lograron ganar, y en la definición por penales, River venció 6-5. 

En 2012, un momento tan caliente como recordado. River se había ido a la B por primera vez en su historia, y se hablaba de que el superclásico del verano en Chaco no se jugaría para evitar incidentes. Se llevó a cabo, no hubo problemas, Boca humilló a su archirrival 2-0 con un doblete de Nicolás Blandi y Alejandro “Chori” Domínguez fue expulsado. 

El 31 de enero de 2015 otro súper produjo en Mendoza un resultado histórico, ya que el 5-0 que Boca le endilgó a River (Cristaldo, Palacios, Chávez, Calleri y Bentancur) fue el máximo marcador en un clásico de verano. Tras aquel triunfazo, el plantel de Rodolfo Arruabarrena subió a Twitter una foto mostrando cinco dedos, cargando a su rival por el resultado. 

Un año después, el 31 de enero de 2016, Estudiantes y Ginmnasia y Esgrima La Plata cerraban el verano con su clásico en Mar del Plata. El «pincha» ganaba 1 a 0 con gol de Auzqui y si bien el partido era fuerte, nada hacía prever el final. El medio de Estudiantes Ascacíbar golpeó a Medina y fue expulsado, el tercero del partido. Esa fue la semilla de una gresca entre futbolistas que duró casi cinco minutos. Finalmente el albirrojo se quedó con el triunfo y un recuerdo muy amargo por la violencia. 

Fue quizá la última vivencia recordable. Porque 2017 fue el último verano con torneos, porque a partir de 2018 se han jugado encuentros sueltos, incluyendo el último Boca-River en 2018 (1-0 para los de Gallardo con gol de Borré) y ahora, este virus corrió todo para este enero y no habrá verano como aquél. Habrá que ver si en 2022 regresan esas historietas o si tendremos que seguir viendo el archivo del pasado estival. 

Aplaudan, no dejen de aplaudir. La inmortal chilena del Enzo: 

Gol de Francescoli a Polonia (1986)Web: http://lasimagenesretro.wordpress.com/ Contacto/consultas/para adquirir este u otros videos: lasimagenesretro@gmail.com Uno de los partidos más brillantes e inolvidables de todos los que se han disputado por los torneos de verano. River perdía 2-4 con la selección de Polonia, pero con esta fantástica chilena de Enzo Francescoli, lo …www.youtube.com

Diego  Martín Yamus. 
diegoanita@hotmail.com.ar 

@lostribuneros

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