Tremendos golazos en Wembley y gran triunfo de Barcelona

El magnífico Wembley fue testigo de un verdadero partidazo plagado de goles, y qué goles. Emociones por doquier. Incertidumbre hasta el final. Tottenham perdió con Barcelona por Champions League por 4-2. Messi se mandó dos tantos.

Por favor, qué partido jugaron en “La Casa del Fútbol” el local Tottenham Hotspur y el Barcelona por el Grupo B de la Champions League.

La gente se acomodaba en sus butacas cuando una soberbia jugada, a puro toque nomás, y con un arquero despistado acabó en el primer gol del juego anotado por el brasileño Philippe Coutinho.

El gol del Barça enervó a los Spurs y el camino quedó preparado para que éstos de contragolpe aumenten, y así fue, porque tanto toque, tanta pelota bien tratada, mimada, y hasta pasada con el pecho por parte del “Lucho” Suárez, acabó en una volea espectacular del croata Iván Rakitic y el segundo tanto culé, en 27′.

Barcelona estaba para golear. Aprovechaba el “shock” de su rival y trataba de liquidar la brega. Estaban agrandados.

De a poco, Tottenham, liderado por el notable Harry Kane fue ganando espacios en la cancha y buscando el arco de Ter Stegen, pero de contra el conjunto catalán hacía temblar al francés Hugo Lloris y a sus defensores. Una pelota en el palo impidió que los azulgranas aumenten en el complemento, y sirvió para que los Spurs recuperen la fe y breguen por cambiar el resultado.

La oncena de Pochettino nunca renunció a poner la pelota al piso y buscar espacios, por eso, que encontró su lugar en la cancha y el gran Harry Kane se mandó un enganche de aquellos y con tres dedos puso una pelota cruzada al ángulo, descontado ni bien iban 7′ del complemento.

El partido estaba para cualquiera porque ambas escuadras iban al frente como nunca. Ningún técnico quiso meter mano es su equipo en el entretiempo, por lo que fueron cambiando a medida que variaba el resultado.

El “Poche” sacó al keniata Wanyama y puso al internacional inglés Eric Dier, logrando así llegar mejor al área culé. Sin embargo habían fallas en el mediocampo defensivo y descuidaron demasiado a un Lionel Messi que se mandó una pared de lo más extraña, o exquisita diría, porque todo fue a larga distancia, desde un extremo al otro, para recoger solito el balón luego de que el uruguayo Luis Suárez robe marcas, y logre hacer una exquisita definición poniendo la puja 3-1 en 55′.

Eric Lamela entró a todo vapor por el sector derecho del ataque y antes de que los catalanes intenten cortarle el paso, sacó un remate lleno de efecto y la pelota se le coló a Ter Stegen poniendo las cosas 3-2.

Pochettino optó por poner toda la carne en la parrilla. Sacó a su compatriota Lamela y mandó al español Llorente, antes había puesto al francés Sissoko por el surcoreano Son Heung-Min, tratando de buscar el épico empate.

Pero, el equipo de Ernesto Valverde tiene un comodín llamado Lionel Messi y otro más llamado Arturo Vidal -que entró faltando cuatro minutos-, de repente, cuando los Spurs estaban abocados en la creación del gol del empate, el “Leo” Messi se encontró solo, sin marca y frente al arco de Lloris, por eso, a los 89′ anotó el lapidario 4-2.

El resultado fue totalmente justo por todo lo que Barcelona propuso en el juego.

Por este Grupo B el Internazionale en Países Bajos derrotó por 1-2 al Philips SV Eindhoven, y será rival de los catalanes el 24 de octubre, en tierras españolas.

Posiciones.

  1. Barcelona 6
  2. Inter 6
  3. Tottenham H. 0
  4. Philips SV 0

@lostribuneros