Que no se repita: Argentina afuera con Perú en Boca, 1969

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Por supuesto que la historia no se calzará los botines el jueves en la cancha de Boca Juniors, cuando Argentina juegue una real final ante Perú para ir al Mundial de Rusia. Pero las circunstancias difíciles que atraviesa hoy la Selección, quinta y afuera por ahora del pasaje directo, traen inevitablemente los malos recuerdos de aquella incrédula tarde de 1969, cuando justamente en la Bombonera quedó eliminado por la gran oncena peruana de la Copa del Mundo de México 70.

Eran, como en la actualidad, tiempos de desorden institucional, aunque la AFA hoy está saliendo de eso, pero tibiamente. La intervención de la dictadura de Juan Carlos Onganía en la entidad dejó muchos manejos raros, nombramientos a dedo y cuatro responsables. Uno de ellos, Armando Ramos Ruiz, designó como entrenador nacional al «Bocha» Humberto Maschio, gloria de Racing campeón del mundo dos años antes contra el Celtic escocés. Pero tras algunos amistosos ante Paraguay y Chile, todos con empates pobres, Maschio renunció junto con Ramos Ruiz, a sólo 15 días del comienzo de la eliminatoria. Enseguida, otro de los anteriores encargados de la AFA, Aldo Porri, tomó la tarea y colocó como técnico a Adolfo Pedernera.

Con esos líos, Argentina buscaba clasificarse en el Grupo 9 ante Perú y Bolivia, dos rivales supuestamente inferiores, más allá del poderío copero de varios peruanos en la Libertadores. Estaba obligada no sólo por su historia, hasta allí sin títulos mundiales, sino por sacarse la espina de la escandalosa derrota ante Inglaterra en el Mundial 66 en los cuartos de final, con el parcial arbitraje del alemán Kreitlein y la expulsión de Antonio Rattin.

Pero la campaña, que nació torcida, siguió peor. Dos derrotas en los dos primeros partidos como visitante, en La Paz 1-3 con los bolivianos y en Lima 0-1 con Perú, ponían a la albiceleste al borde de la caída. El triunfo 1-0 sobre Bolivia en la revancha en Buenos Aires trajo algo de alivio y la chance de ganarle a Perú para ir a México, si no, lo vería de afuera.

Ese domingo 31 de agosto de 1969, la Bombonera puso todo su calor y su presión para llevar al equipo a la necesaria victoria. Pero no sabían el potencial de un Perú que hizo historia. Cubillas, Chumpitaz, Sotil, León. Y Oswaldo «Cachito» Ramírez, autor de la hazaña. Tras dominar buena parte del desarrollo, a los 70 minutos Ramírez definió ante Agustín Cejas para abrir el marcador. Diez después, Argentina contó con un penal que el gran José Rafael Albrecht transformó en el empate. Poco duró la esperanza: dos más tarde, Roberto Perfumo perdió la pelota en la mitad de la cancha, Ramírez se fue solo y venció de nuevo a Cejas.

La desesperación apresó a los locales, que fueron al arco de Rubiños por dar vuelta la cuestión. Ingresó el «Toscano» Alberto Rendo, gran valor de San Lorenzo de los «Matadores» del 68, y faltando un minuto, en gran jugada eludió varios rivales y puso el 2-2 final. La proeza no le sirvió de nada, y Perú se clasificó al Mundial.

Años más tarde, Rendo contó en su libro Así Jugamos qué pasó tras el partido. “Nos quedamos afuera. Fue la peor experiencia de mi vida. Impresionante ver tanta amargura en un vestuario, algunos lloraban, Pedernera fumaba en un rincón. Me quedé solo a un costado, me metí en la ducha y cuando salí no había nadie, me vine caminando solo desde la Bombonera hasta mi casa de la calle Beazley, en Pompeya, pasé caminando por detrás de la cancha de Huracán. No estaban ni mis viejos ni mi hermano, me tiré en la cama, me comí una tableta de chocolate y me dormí”.

Por su parte, el maestro Adolfo Pedernera reconoció con hidalguía tras el resultado: “Comprendo que hemos defraudado a ese público que el domingo nos alentó frente a Bolivia, pero si hay que buscar un responsable del resultado ese soy yo y únicamente yo”, declaró.

Paradójicamente, cuando la no ida al Mundial ya era un hecho, Argentina disputó en marzo de 1970 un amistoso ante el Brasil de Pelé y su ballet en Porto Alegre, y bajo la conducción de Juan José Pizzuti, ganó en sonoro éxito 2 a 0. De nada sirvió: Brasil fue brillante tricampeón y se llevó la Copa Jules Rimet, y Perú, justamente eliminado por el scratch en cuartos de final, hizo una gran campaña, dirigido por el brasileño Waldir Pereira «Didí».

Fue hasta hoy la única ocasión en que la gloriosa albiceleste no fue a un Mundial en la cancha, sus otras ausencias entre 1938 y 1954 fueron voluntarias. El jueves, la historia no se calzará los botines. Pero que no se repita.

Vea aquí cómo el gran Perú se atrevió a eliminar a Argentina en la Bombonera:

Fuentes: El Gráfico, Agencia Télam y rsssf.com

Diego Martín Yamus.
Diegoanita@hotmail.com.ar

@lostribuneros

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