Hoy en día es más común que un país de África derrote a otro superior de otro continente, o que llegue lejos en el nivel internacional. Pero para ganarse el respeto del que goza hoy, primero debió lograr hazañas que lo catapultaron a pelear de igual a igual con los grandes e incluso, a conseguir títulos.
El primer sacudón del entonces desconocido lugar lo dio Egipto, asiduo participante en las grandes justas. En los Juegos Olímpicos de París 1924 goleó 3-0 a un pesado como Hungría, a quien diez años después tuvo al borde de la derrota en el primer Mundial para la zona (remontó un 0-2 y casi gana, pero cayó). Luego la Segunda Guerra Mundial y el reparto de la mayoría de los países entre las potencias colonialistas hizo que recién en 1970 ocurriera otro gran suceso. Fue Marruecos quien resultó el segundo mundialista y le sacó un 1-1 a Bulgaria para el primer punto de África. Una racha que siguió Túnez en Argentina 78, al ganarle fácil a México y tener al borde de la eliminación a Alemania.
Por fin la reacia FIFA le dio más lugar al continente gracias a esas grandes tareas. Y África respondió con creces: las soberbias tareas de Camerún y Argelia en España 82, de nuevo Marruecos siendo el primero en pasar de fase en México 86 y qué decir del Camerún de Italia 90, que humilló a Argentina y entró en los cuartos de final. Para más, Zambia y Kalusha Bwalya ridiculizaron a Italia en los Juegos Olímpicos de Seúl 88, para arribar a cuartos.
Los 90 y 2000 terminaron de afirmar lo innegable de los africanos: primera medalla olímpica en Barcelona 92 con el bronce de Ghana y la gloria total en 1996 con Nigeria y en 2000 con Camerún. A ello se agregaron el segundo lugar de los Leones Indomables en la Copa Confederaciones en 2003 y en 2009, el inédito Sub 20 de Ghana. Y Senegal en 2002 y los ghaneses en 2010 también figuraron en los ocho mejores. Pareció que África se diluía pero apareció el más importante de los grandes sucesos: los marroquíes se consagraron en Qatar 2022 como los primeros semifinalistas de un Mundial. Y ellos mismos volvieron a realzar al lugar con un brillante título Sub 20 sobre Argentina en el Mundial.
Es lógico entonces que el continente tenga las nueve plazas para la próxima Copa del Mundo, más allá de los negocios de la entidad madre al contar con el mayor número de países. Y si bien dos enormes como Nigeria y Camerún no jugarán, seguro aparezca de nuevo Marruecos y por qué no el debutante Cabo Verde sorprender. Con el fútbol africano se juega pero se lo respeta.
Diego Martín Yamus.
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