La soberbia lo puede a Barros Schelotto

Si bien tomamos a Ariel Holan como el más llorón del fútbol argentino, debemos descartar a un Guillermo Barros Schelotto como, además de llorón, es uno de los mayores soberbios.

River Plate fue más ordenado, se paró mejor en la cancha que su equipo y en un partido parejo no pasó grandes zozobras y se marchó triunfante por un contundente 2-0. Sin embargo, el «Mellizo» tuvo la osadía de decir «nunca fuimos superados», tras el cotejo.

«Nosotros controlamos la pelota», dice el Barros Schelotto, quien en ningún momento fue capaz de hacer, al menos, durante la conferencia de prensa, una autocrítica sobre su planteo táctico y sobre el rendimiento de su oncena.

Dejó afuera a Pablo Pérez, tiró manotón de ahogado al poner en la cancha a Cardona y a Zárate, y en cada salida al ataque cada movimiento era previsible, siendo incapaz de enervar al adversario.

Esta vez prefirió no criticar a los referís y sentenció que «fue un partido trabado y parejo».

Vale también remarcar el doble discurso del «Melli», quien siempre critica los arbitrajes, pero cuando el VAR decidió favorecerlo con la vergonzosa expulsión del brasileño Dedé del Cruzeiro, estuvo de acuerdo y hasta instó a respetar el reglamento.

La gente de Boca por Twitter se muestra molesta y considera que es el gran culpable de la derrota clásica ante River Plate.


 

@lostribuneros

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