Historias de Mundial Sub 20

Historietas Sub 20: de aquel 77 a ese 83

En poco más de una semana la Copa del Mundo Sub 20 invadirá Argentina, sede reemplazante de la original Indonesia. El agitado panorama nacional, con su agitada Liga Profesional, compartirá tiempo con la edición 23 del segundo torneo de edad más importante de la FIFA, tras el Sub 23 de los Juegos Olímpicos. Este año es su regreso luego de cuatro (Polonia 2019, con Ucrania campeón) debido a la pandemia de Covid 19. Y el país tendrá la responsabilidad de organizarlo por segunda vez, después de 2001 y aquel brillante título en el invierno. El país continuará una historia de casi cinco décadas que merece un repaso antes del rodar de la pelota el 20 de mayo.

A principios de los años 70 fue el brasileño Joao Havelange, electo presidente de la FIFA, quien empezó a expandir el fútbol a todo el planeta y a todas las edades. Fue así que en 1974 se decidió crear el Campeonato Mundial Juvenil, la actual Copa del Mundo para menores de 20 años. El puntapié inicial fue en 1977 en Túnez, un país sin tradición, otra de las marcas registradas de la entidad desde ese momento. Contó con el patrocinio de una famosa compañía estadounidense de bebidas y con 16 equipos, pero por única vez sólo el ganador de cada uno de los cuatro grupos pasaba de ronda directamente a las semifinales. La primera jornada de la nueva criatura fue el 27 de junio con triunfos de España a Francia 2-1 y goleada 6-0 de México al local por el Grupo A, y por el C, el 5-1 de Brasil a Irán y una sorpresa en el 1-1 de Italia ante Costa de Marfil. Sin Argentina ni Diego Maradona, eliminados en el Sudamericano de Venezuela, fueron los brasileños y los uruguayos quienes defendieron la causa de la CONMEBOL, pero también perdieron a manos de México y la Unión Soviética, ambos por tiros desde el punto penal. Los verdeamarillo serían terceros goleando a la celeste. Y El 10 de julio en el estadio Olímpico de Rades, los europeos vencieron a los aztecas en un trepidante empate a dos goles que luego derivó en una más emotiva tanda de penales que la URSS ganó 9 a 8. El conjunto rojo se apoyó en jugadores como Bessonov (mejor del certamen), Khidiatulin, Baltacha y Bal, luego mundialistas mayores en 1982 en España.

Argentina y Maradona se dieron una revancha dorada en 1979 en Japón. Bajo el comando del flamante técnico campeón mundial con la mayor, César Luis Menotti, Diego y Ramón Díaz encabezaron una real máquina de jugar y ganar, la que eliminó a Uruguay en semifinales y le remontó a la Unión Soviética en el Nacional de Tokio aquel 7 de septiembre para vencer 3-1, con el penal de Hugo Alves, el golazo de Ramón y el tiro libre de Maradona, obviamente el mejor futbolista, mientras el nueve de River Plate fue el goleador con ocho tantos. Esta vez Brasil se había quedado sin Copa en el Sudamericano, y Uruguay logró el tercer puesto ante Polonia por penales.

La Selección, ahora con Roberto Saporiti al comando, no tuvo ni lejos el mismo nivel para Australia 1981, donde accedió por un repechaje. Estaban Goycochea, Clausen, Martino, Tapia, Burruchaga y Urruti como cartas de triunfo, pero aquel octubre no logró pasar el Grupo D tras caer con el local 1-2, empatar con Inglaterra a uno y vencer a Camerún 1-0. Entonces de nuevo Uruguay sería protagonista, pero chocó en cuartos de final con Rumania, una de las revelaciones del campeonato, a la postre tercero sobre Inglaterra. Pero la gran sorpresa fue un tal Qatar, que se atrevió a eliminar a Brasil en cuartos y a los ingleses en semifinales y llegar a la final, donde la potente Alemania Federal lo barrió 4 a 0, en un once casi sin nombres importantes.

Para 1983, México fue sede tres años antes de serlo del Mundial absoluto. Y Argentina regresó a la primera plana bajo las órdenes de Carlos Pachamé, colaborador del nuevo de la mayor Carlos Bilardo. Otro equipazo (Islas, Borelli, Fabián Basualdo, el “Monito” Zárate, el “Turco” García, Gabrich, Dertycia, Graciani, Oscar Acosta) fue tan sólido y agradable como el del 79 y arribó a la final nada menos que ante otro brillante, su superclásico rival Brasil. Y en el mismísimo estadio Azteca, los vecinos ganaron 1-0 con un penal dudoso marcado por Geovani y con Jorginho, Dunga y Bebeto como figuras. Uruguay fue otra vez dejado antes por otra sensación, Corea del Sur, cuarto de Polonia, que le dio batalla a los albicelestes. Eran los primeros tiempos de una novedad, el Juvenil como se lo conocía, que luego se iría haciendo tradición.

Diego Martín Yamus.
diegoperiodista93@gmail.com

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