Fortaleza le corta las piernas al fútbol femenino; la SAF aplica «motosierra»

De ganar el título estatal y besar la gloria a ser borradas del mapa por un Excel. El Fortaleza, ahora convertido en una sociedad anónima de traje y corbata, decidió que las mujeres son un gasto innecesario mientras el equipo masculino se hunde en la Serie B. Bienvenidos al fútbol moderno, donde el honor no cotiza en bolsa.


El Fortaleza Esporte Clube, flamante Sociedad Anónima del Fútbol (SAF), anunció la liquidación total de su departamento femenino para la temporada 2026, dejando vacante su lugar en la élite del Brasileirão. Tras el descenso del equipo masculino a la segunda división, los nuevos dueños del circo decidieron que las campeonas cearenses eran el hilo más fino por donde cortar el presupuesto.

La gestión del nuevo CEO, más preocupado por los balances que por la pelota, aplicó la motosierra sobre un plantel que venía de ganar todo en su tierra. «Buscamos la profesionalización y el equilibrio financiero», escupieron desde las oficinas vidriadas del Pici, mientras las jugadoras empaquetaban sus trofeos en cajas de cartón corrugado.

«Es una falta de respeto al sudor de las pibas que pusieron al club en lo más alto», soltó un allegado al cuerpo técnico entre lágrimas y bronca. La CBF, que de ética entiende poco pero de reglamentos mucho, ya avisó que la joda les va a salir cara: dos años de suspensión efectiva para cualquier intento de volver a patear una pelota en la rama femenina.

La metamorfosis en SAF, aprobada por socios que hoy parecen haber votado su propia sentencia, prometía un futuro de champagne y terminó en un vinacho de oferta. Pasaron de manejar 387 millones de reales a mendigar 150, demostrando que para ser un «club empresa» solo hace falta saber cómo despedir gente y cómo fracasar con elegancia.

Geraldo Luciano Mattos Júnior, el hombre que llegó con el aura de salvador empresarial, se tomó el buque rápido tras dejar el tendal. El plan estratégico, ese que decía que el 65% de la guita era para el «fútbol profesional», parece que se olvidó de que las mujeres también son profesionales, aunque no vendan suscripciones VIP ni perfumes caros.

Incluso el ciclo de Juan Pablo Vojvoda, ese romance argentino que duró cuatro años y nos hizo creer en los milagros, terminó en la basura del descenso. El tipo que los llevó a la Libertadores terminó siendo el chivo expiatorio de una dirigencia que cambió la pasión por las debêntures y la mística por las auditorías especializadas.

Hoy, el Fortaleza es un gigante con pies de barro y el corazón de hielo, ocupando un lugar irrelevante en la tabla de la Serie B tras el descalabro del 2025. Mientras tanto, las campeonas miran por TV cómo el club que defendieron las borra de la historia por el precio de un par de contratos de oficina.


Estado de situación: El Fortaleza inicia el 2026 fuera de toda competencia femenina y con el equipo masculino deambulando en la Serie B, intentando recortar un déficit operativo que los dejó al borde del abismo financiero. Su próximo compromiso será el debut en el torneo estatal, donde las pibas ya no estarán para defender la corona.