En una finalísima caliente y disputadísima, el Mengão venció 1-0 a Palmeiras con un cabezazo de Danilo y se convirtió en el primer club brasileño en levantar la cuarta Copa Libertadores. El Monumental de la U fue testigo de una nueva gesta carioca.
El Flamengo se subió al trono de América por cuarta vez en su historia, superando a todos los clubes de Brasil, tras ganarle un duelo vibrante y con dientes apretados al Palmeiras por 1-0 en la final de la Copa Libertadores 2025. El Estadio Monumental de la U, en Lima, Perú, fue el escenario de una batalla donde el Mengão demostró jerarquía para consagrarse como el Tetracampeón continental.
El único grito sagrado de la noche llegó cerca del minuto 66 o 67 del segundo tiempo, y tuvo sello uruguayo-brasileño: Giorgian De Arrascaeta frotó la lámpara con un córner ejecutado con una precisión de cirujano, encontrando la cabeza de Danilo, quien se elevó en el área para clavar el 1-0 que destrabó el partido y valió el título. Fue un gol de pelota parada que premió la insistencia del equipo de Río de Janeiro.
El desarrollo del juego fue, tal como se esperaba de una final brasileña, de una intensidad tremenda y con muy pocas licencias. Si bien Flamengo logró tener algo más de control de la pelota y generó las situaciones más claras, el Verdão de Abel Ferreira se mantuvo firme, apostando a la velocidad de sus ataques rápidos y a la potencia del juego aéreo, especialmente con la presencia de Vitor Roque.
La tensión se sintió desde el principio, con varias infracciones fuertes que calentaron el ambiente. Uno de los momentos más polémicos fue la falta durísima de Erick Pulgar, que solo fue sancionada con tarjeta amarilla, lo que generó un fuerte reclamo desde el banco de Palmeiras, que consideraba que merecía la expulsión. La fricción fue una constante de la finalísima.
Tras el gol de Danilo, Palmeiras se vio obligado a ir a buscar el empate con el corazón, adelantando sus líneas y generando un par de ocasiones de riesgo en el tramo final. Incluso tuvieron una chance clarísima que se fue por arriba, pero el Flamengo se hizo sólido atrás como un paredón y logró aguantar la ventaja hasta el pitazo final del árbitro.
Esta nueva estrella continental no solo le da al Flamengo su cuarta Copa, dejándolo como el club brasileño más ganador del torneo, sino que también consagra a protagonistas clave. Es la primera Libertadores que Filipe Luís levanta como director técnico (ya la había ganado como jugador), y reafirma la chapa de De Arrascaeta como el asistidor determinante en las noches donde se definen las copas.
Tribunero.com Portal futbolero








