Una de las pocas buenas del fútbol doméstico argentino es que con la creación de la Primera Nacional como segunda división, tiene más puertas para los tantas veces postergados clubes del interior, algunos de grandeza comparable a los de Buenos Aires y alrededores. Uno de ellos es Estudiantes de Río Cuarto, la pujante localidad de la provincia de Córdoba, que regresa a la élite tras 41 años.
El ”celeste” fue fundado en 1912 y apareció en la Primera del país en los excelentes Campeonatos Nacionales. Jugó tres veces seguidas entre 1983 y 1985, al acceder desde el Torneo Regional, dejando su mejor tarea en el 85, cuando pese a recibir siete goles del entonces caído Boca Juniors pasó a la intrincada segunda ronda con rueda de ganadores y perdedores, donde cayó en ambas y ya no volvió. >Su último encuentro fue el 30 de marzo cuando Temperley lo derrotó de visita 1 a 0. Previamente, el “león del Imperio” le arrancó un 2-2 a River en Córdoba en el 84, complicándolo también en la revancha al perder 2-3 tras ir 0-3.
Después Estudiantes se esfumó en el ovillo del complejo sistema de ligas argentino, hasta que en 2019 ganó el Torneo Federal y retornó a la órbita de la AFA. Haciéndose fuerte en su estadio Antonio Candini, estuvo en 2021 dos veces a tiro de Primera, que no pudo alcanzar al ser derrotado por tiros desde el punto penal primero por Sarmiento de Junín y luego por Platense. Hasta que el 30 de noviembre de 2025, luego de una campaña que lo tuvo como animador, logró el ascenso máximo al vencer a Deportivo Madryn (2-0 y 1-1) en la doble final del Torneo Reducido de la Primera Nacional.
Este domingo, Río Cuarto volverá a ver a su hijo pródigo entre los grandes de Argentina, cuando visite a Tigre a la noche. Después de 41 años, será la hora en que el gran Estudiantes regrese a ser bien nacional.
Diego Martín Yamus.
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