El partido entre Santos e Independiente debió ser suspendido

A falta de dos minutos para el final del juego entre Santos e Independiente (0-0) en Pacaembú, el juego debió ser suspendido por incidentes. Un hincha del Rojo fue apuñalado.

Serios incidentes ocurridos en el estadio Pacaembú obligaron la suspensión del encuentro entre Santos e Independiente por octavos de final de Copa Libertadores. Este resultado, de acuerdo a lo resuelto por la Conmebol este mediodía, dejaba al Rojo de Avellaneda como ganador del juego de ida (también 0-0) por 3-0 gracias a la mala incorporación del suspendido Carlos Sánchez por parte de los santistas.

El fallo de la Conmebol irritó sobremanera a la gente del Santos y el partido jugado fuera de territorio santista, sino a 80 kilómetros, en San Pablo capital comenzó con clima hostil.

En la cancha el Rojo se plantó y jugó con la desesperación e impotencia de un intrascendente Peixe. Para peor, Independiente tuvo la chance de un tiro penal que le daría el toque de gracia a los “pescados”, pero su tiro fue tan anunciado que Vanderlei lo atajó.

La Conmebol, como compensación, habilitó a la piedra del escándalo, Carlos “Pato” Sánchez, quien jugó. En el complemento Cuca mandó al campo al internacional mundialista Bryan Ruiz, jugador de Costa Rica.

Faltaban diez minutos para el cierre cuando todo se fue de control. Bombas de estruendo y bengalas arrojadas al campo e hinchas que protagonizaron problemas con la policía. Incluso hubo hinchas que invadieron el campo de juego.

Un hincha de Independiente, afuera de Pacaembú recibió una puñalada que, para fortuna suya, fue superficial.

Julio Bascuñán decidió, finalmente, para el juego por falta de garantías a dos minutos de la finalización reglamentaria.

Independiente clasificó a cuartos de final tras casi tres décadas y espera a Racing o River.

@lostribuneros