Dramática victoria de Liverpool lo pone en la final

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Se repetirá la final de 1981 cuando el Liverpool jugó ante el campeón de América Flamengo. Pasaron 38 años y las camisetas se vuelven a enfrentar. Los británicos llegaron a estas instancias del Mundial de Clubes tras vencer con un gol agónico y pasándola muy mal ante el Monterrey de México.

Jugaron en Doha, capital catarí un verdadero partidazo los conjuntos de Liverpool, campeón de la Champions League, ante su similar de la Concacaf, Monterrey Rayados.

Fue por el cierre de la llave semifinal del Mundial de Clubes, un día antes, el Flamengo le había ganado por 3-1 a Al Hilal de Arabia Saudita, y el conjunto brasileño estaba expectante del resultado entre aztecas e ingleses.

En la cancha se vio un partidazo. Los ingleses que trataron de llevarse puestos a los de Nuevo León, se llevaron un verdadero chasco. El equipo del argentino Antonio «Turco» Mohamed, les jugaron para ganar y eso se vio durante los 90′ que duró la puja, y por poco no fueron 120 minutos.

El juego arrancó con un gol de movida de los Reds; Keita dejó sin asunto al «Trapito» Barovero en el minuto 11 y pintaba para una sencilla victoria británica.

Sin embargo, el equipo mexicano lejos de amedrentarse decidió ir al frente y se les plantó a los europeos. El mediocampo comenzó a responder y gracias al paraguayo Celso Ortiz y Carlos Rodríguez pudieron parar los embates del Liverpool.

De a poco Rodolfo Pizarro por la izquierda y por la derecha el colombiano Dorlan Pabón lograban establecer conexión. De esta manera Lallana, tuvo que bregar mucho en la contención, pero quien quedó expuesto y hasta una amarilla ligó fue Joseph Gomez, el central derecho inglés.

Pero, apenas iban 14 minutos. Es decir que tres minutos le duró la alegría a los de Anfield porque el argentino Rogelio Funes Mori puso las cosas 1-1 y se generaba otro partido.

El equipo de Jürgen Klopp fue dueño de la pelota pero no de las acciones. Los mexicanos, con mucho tesón y con habilidosos jugadores, donde se destaca la actuación de Jesús Gallardo y Pabón.

Monterrey supo que había que poner la pelota al piso que no debían asustarse. Entonces, jugando de igual a igual se animaron e hicieron de Alisson la figura del encuentro; dos grandes atajadas del brasileño tras remates de media distancia.

El tiempo pasaba y Klopp decidió sacar a Shaqiri y Origi, Mohamed Salah estaba muy bien marcado Vangioni y el Nico Sánchez estaba firme.

El tiempo corría. Marcelo Barovero no pasaba zozobra, pero sus compañeros comenzaron a sentir la merma física.

Klopp movió el banco. Puso en la cancha a Sadio Mané por Shaqiri, luego a Alexander-Arnold por Milner y faltando cinco minutos a Roberto Firmino por Origi, todo especulando con el alargue; lo mismo le sucedió al Turco Mohamed que mandó al Maxi Meza por un extenuado Pabón, y González por Pizarro.

Todo pintaba para una igualdad y ya todos se preparaban para el alargue, pero, apareció el brasileño Roberto Firmino, que llevaba cinco minutos en la cancha, y sin piedad se la puso por debajo del cuerpo al Trapito Barovero y puso el agónico gol.

Monterrey cometió un grave error antes de ese gol y fue no haber anotado cuando tuvo oportunidad. La calidad de los jugadores en un partido tan parejo fue la que marcó la diferencia y por eso que Liverpool ganó por 2-1.

Si fue justo o no el resultado, lo que manda es la cantidad de goles y los ingleses tuvieron la astucia para anotar justo en el final.

El sábado Liverpool encara en Doha al Flamengo por el título mundial, mientras que tres horas antes el Monterrey va con Al Hilal por el tercer puesto.

@lostribuneros

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