Curazao, el loco lindo del Mundial 26

Ni el más optimista de sus fanáticos lo soñó. Nadie daba crédito por siquiera una buena tarea en las eliminatorias para el Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026. Un equipo que en 2023 había sucumbido 0-7 con la Argentina campeona en Qatar no aspiraba a mucho, pese a que hace tiempo viene subiendo. Pero Curazao, una bella y pequeñísima isla que fuera parte de las Antillas Neerlandesas hasta 2010, progresó con sus jugadores de descendencia de los Países Bajos, reino al que constituye, y supo ridiculizar a otros grandes del Caribe para arribar en 2025 a la gloria de la Copa, donde será sin duda el más exótico de los 48 participantes, además del menos poblado.

Como sus vecinos integrantes del reino neerlandés, la historia del fútbol de Curazao se divide nítidamente en antes, durante y después de formar las Antillas. Apenas creada la Federación en 1921, comenzó a jugar sus primeros encuentros, el inicial el 6 de julio de 1924 goleando a su clásico Aruba 4-0 en Oranjestad. Poco después se afilió a la FIFA EN 1932, sin embargo, sus trabajos no superaban los bellos límites caribeños, siendo un clásico de los Juegos de la región. Hasta que en 1941 tomó parte en la antigua Copa CCCF (no oficial precursora de la actual Copa de Oro) finalizando tercero.

Esos años 40 y 50 la “Blue Family” (familia azul, su apodo) era una selección respetable en América Central, aunque el territorio pertenece a la del Sur. Tanto que en 1946 hizo una gira por territorio neerlandés y aparte de ganar varios cotejos, le igualó 3-3 al Feyenoord con una actuación inolvidable de su arquero Ergilio Hato, cuyo nombre lleva el principal estadio de la zona en su capital, Willemstad. Sin embargo, en 1948 pasó a formar el combinado antillano, que realizó dignos papeles en los torneos zonales (dos veces subcampeón de la nueva Copa CONCACAF en 1963 y 1969), en las eliminatorias para el Mundial y hasta disputó los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952, perdiendo apenas 1-2 con Turquía. Igualmente, lo de la unión fue muy modesto, y finalmente y tras varias consultas a sus miembros, entre ellos Curazao, se resolvió la disolución de las Antillas y por ende de la selección. Enseguida los curazaleños se sumaron a la FIFA en 2011 con su nuevo status, mas no tuvieron mucho suceso internacional. Hasta que…

La Federación le dio el cargo del equipo a la gloria Patrick Kluivert, que tiene lazos familiares con la isla. El ex goleador del Ajax y Milan entre otros incluyó a varios futbolistas descendientes de neerlandeses y lo dirigió en la extinta Copa del Caribe en 2016, tarea que concluyó Renzo Bicentini dándole su mayor logro hasta entonces al sacarlo campeón del torneo venciendo 4-2 a Puerto Rico y así arribando por vez primera a la gran luminaria de la Copa de Oro 2017, donde perdió sus tres encuentros, pero ya era visto como una fuerza emergente, tanto que ese mismo 17 repitió título en la Copa Caribe.

Si bien sus logros seguían siendo locales, Curazao venía gestando algo importante. Talentos como los hermanos Bacuna, Rangelo Janga o Cuco Martina empezaban a surgir. Pero quién iba a creer en que la zona que es parte de Países Bajos podía conseguir algo en serio. Mucho menos cuando el 28 de marzo de 2023 fue el rival de prueba de la Argentina flamante campeona, que con soberbia actuación de Lionel Messi lo barrió 7 a 0 en Santiago del Estero. De la mano de otro neerlandés consagrado, Dick Advocaat, los azules no sólo ya no fueron tal cenicienta, sino que para la previa de este Mundial 26 cumplieron la campaña de su vida, primero ganando el Grupo C de la ronda 2 con 5-1 a Haití afuera incluido. Y en la tercera y decisiva, en el Grupo B, Curazao tenía por delante nada menos que a Jamaica y Trinidad y Tobago, dos expertos del Caribe.

El conjunto empezó tibio con un buen 0-0 de visita en Trinidad y un duro 3-2 sobre el débil Bermudas. Pero el primer paso importante fue aquel 10 de octubre de 2025, cuando con goles de Comenencia y Gorré derrotó a los jamaiquinos 2-0 en Willemstad y quedó líder. Un inoportuno 1-1 con los trinitenses de local lo complicó, pero enderezó su chance con un clarísimo 7-0 en Bermudas, ayudado por el empate de sus rivales. Así, sólo necesitó un punto en Kingston ante los Reggae Boys. Y aquel 18 de noviembre fue el día de su consagración: el empate a cero le dio el realizar un sueño tan lejano, ganando el grupo por un punto a aquéllos. Los héroes que avanzaron a la Copa fueron Room; Sambo, Van Eijma, Floranus, Obispo; Juninho Bacuna, Comenencia, Locadia (Paulina 90’), Leandro Bacuna; Hansen (Gaari 80’) y gorré (antonisse 67’).

Desde esa tarde imborrable, ¿se habrá despertado un tal Curazao de su sueño? Tendrá que hacerlo para junio, cuando debute nada menos que ante Alemania por el Grupo E, que además comparte con Ecuador y Costa de Marfil, escollos durísimos. Pero quién asegura algo en el fútbol global de hoy. Tal vez sea la ocasión para otra del loco lindo del Mundial.

Diego Martín Yamus.

Diegoperiodista93@gmail.com.