En una noche cargada de emociones en La Bombonera, Boca Juniors quedó eliminado de la Copa Libertadores al caer en la tanda de penales 5-4 frente a Alianza Lima. A pesar de haber ganado 2-1 en el tiempo reglamentario, el resultado global igualado llevó la definición a los doce pasos, donde el conjunto peruano se impuso.
El encuentro comenzó favorable para el Xeneize con un autogol temprano de Miguel Trauco, quien intentó despejar un centro y terminó enviando el balón a su propia portería. Sin embargo, la alegría local se vio opacada cuando Hernán Barcos, el veterano delantero argentino de 40 años, igualó el marcador para Alianza Lima tras un descuido defensivo.
La esperanza resurgió para Boca en la segunda mitad gracias a Kevin Zenón, quien aprovechó un rebote del portero Guillermo Viscarra para anotar de cabeza y poner el 2-1 que forzaba la definición desde el punto penal. No obstante, en la serie de penales, Alan Velasco falló el último disparo, sellando la eliminación del conjunto dirigido por Fernando Gago.
Tras el partido, Gago expresó su desazón pero afirmó sentirse «100% fuerte» y sin intención de renunciar, destacando la necesidad de autocrítica y trabajo para superar este difícil momento. Por su parte, Juan Román Riquelme, presidente del club, fue captado en su palco visiblemente afectado, aunque sin realizar declaraciones públicas.
Con esta eliminación, Boca Juniors no solo queda fuera de la Copa Libertadores por segundo año consecutivo, sino que tampoco podrá disputar la Copa Sudamericana, lo que representa un duro golpe tanto en lo deportivo como en lo económico para la institución. Mientras tanto, Alianza Lima avanza a la fase 3 del torneo, donde enfrentará a Deportes Iquique.
La hinchada xeneize, conocida por su pasión inquebrantable, manifestó su descontento al finalizar el encuentro, exigiendo cambios y respuestas por parte de la dirigencia y el cuerpo técnico. El futuro inmediato de Boca se presenta incierto, con desafíos que requerirán unidad y determinación para retomar la senda del éxito.