1.400 millones de personas en India ¿Por qué son de madera en el fútbol?

India es el cementerio de la pelota, un desierto de pasto sintético donde el fútbol es ese pariente pobre que no invitan a la fiesta porque el cricket se robó toda la merca y el champán.

India es el único lugar del mundo donde 1.400 millones de almas no alcanzan para encontrar a once tipos que no se tropiecen con el banderín del córner. Mientras el ranking FIFA los ubica en el puesto 102° —cómodamente instalados entre el olvido y la intrascendencia—, sus dirigentes sueñan con el 2047. Total, para esa fecha, todos los que hoy firman los fracasos ya van a estar bajo tierra.

El problema no es que no sepan jugar; el problema es que el cricket les sorbió el seso. Desde los 80, si un pibe indio agarra algo redondo, el padre se lo saca de las manos y le da un palo de madera. «Priorizamos deportes con retorno económico real», dicen los padres con una honestidad que te hiela la sangre. En la calle no se gritan goles, se cuentan carreras. El fútbol en la India es un deporte clandestino practicado por gente que todavía cree en los milagros.

La infraestructura es un chiste de mal gusto. La Federación (AIFF) tiene un proyecto estrella de «excelencia» que lleva años juntando telarañas por mala gestión. Mientras tanto, los técnicos de inferiores ganan 1.000 dólares… ¡al año! Con eso no comprás ni los silbatos. «Faltan canchas, falta formación, falta todo», confiesan los pocos que se animan a mirar el pasto. La Superliga (ISL) es una burbuja elitista, un country con luces de neón donde no hay descensos y los sueldos subieron, pero el nivel sigue siendo de intercountry un domingo de resaca.

A eso sumale el drama social: la desnutrición limita el físico de los pibes antes de que toquen la primera pelota. No es solo que no tienen técnica, es que no tienen motor. Y si alguno asoma la cabeza, se choca con la burocracia: no dejan nacionalizar a nadie que tenga sangre india si no vive ahí, y la AIFF organiza amistosos contra selecciones de jubilados para no perder por goleada y cuidar el maquillaje.

«Queremos ser el top-4 de Asia para el 2047», tiran desde la federación, como quien dice que va a colonizar Marte con un escarbadientes. China, con la misma población, gasta fortunas y al menos está en el puesto 80°. Nigeria, con la mitad de recursos, te exporta talento hasta a la liga de Groenlandia. India, en cambio, sigue siendo el «gigante dormido» que, de tanto dormir, ya parece que entró en coma cuatro.


La autopsia en números:

  • Población: 1.400.000.000 (y ni un Messi a la vista).

  • Ranking FIFA: 102° (debajo de países que podrías recorrer en bicicleta en una tarde).

  • Sueldo técnico juvenil: USD 1.000 anuales (la propina de un mozo en Calcuta).

  • Próximo entierro: Amistosos de cabotaje para evitar el papelón internacional.