Rarezas de Estados Unidos 94

Como pocas veces el Mundial americano fue el de las rarezas. Cambios de reglas, camisetas de árbitros, países nuevos, otros bajo su nuevo status, apostillas desopilantes, récords, hasta el dóping de Maradona.

Países nuevos y no tanto

Rarísimo fue el plantel de 24 países del Mundial 94. Por Europa, Grecia debutaba, mientras Noruega volvía desde el 38 y Suiza desde el 66. Bolivia iba por primera vez en la cancha, ya que en 1930 fue invitado y en 1950 entró por retiro de Argentina. Nigeria y Arabia Saudita hicieron su aparición. Y más notorios eran los casos de Alemania y Rusia. El campeón unificado, con ex orientales como Matthias Sammer o Ulf Kirsten, y los rusos herederos de la desaparecida Unión Soviética.

Cosas de las eliminatorias

La fase de clasificación dio de todo. Tres países de la ex URSS, Lituania, Letonia y Estonia compitieron por primera vez. Lituanos y letones integraron un grupo de siete. También debutaban Islas Feroe, local en Suecia, y San Marino, mientras Israel regresaba a la zona europea. Sudamérica contó por última vez dos grupos, donde uno daba dos lugares y el otro uno, por eso Argentina fue a repechaje. África tenía tres plazas, pero muchos se retiraron antes y fue un lío rearmar la primera ronda. Líbano participaba luego de su cruenta guerra civil. Y Australia debió atravesar dos repescas para intentar ir al Mundial luego de 20 años, lo que no logró por Argentina.

La eliminación de Japón

Japón iba derecho a su primer Mundial con buenas actuaciones en el hexagonal final. Pero en el último encuentro, con 2-1 sobre Irak, el brasileño naturalizado Rui Ramos perdió la pelota, hubo córner y un tal Jafar Salman igualó a dos. Los nipones, campeones asiáticos, se quedaron parados del estupor, y los iraquíes casi le marcan de nuevo. Corea del Sur, eterno rival, fue quien se clasificó junto a Arabia Saudita. Mientras, Irak, que quería ir para enfrentar a su enemigo político Estados Unidos, se quejó de “un complot de la FIFA” para quedar afuera.

Cambios de reglas

Este fue el primer Mundial con algunas nuevas reglas, que la FIFA había acordado en 1991. El arquero no podía tomar un pase atrás con las manos sino con el pie. Se introudujo un tercer cambio para el guardameta, y todo el plantel podía integrar el banco de suplentes, en lugar de los cinco de siempre.

Árbitros de color, números en pecho y sedes rotativas

Más novedades. Los árbitros, rigurosamente seleccionados tras los yerros del 90, comenzaron a usar uniforme de colores en lugar del tradicional negro. Además, la FIFA designó como jueces de línea a especialistas, en vez de árbitros como era, como el argentino Ernesto Taibi. Por su parte, los jugadores debían lucir en su  camiseta el número en el pecho y el apellido o sobrenombre arriba del número en su espalda. Y las sedes del torneo fueron rotativas, es decir no hubo como hasta entonces lugar fijo para cada selección, salvo algunos casos.

Papelones en la ceremonia

El torneo se inauguró el 17 de junio en el Soldier Field de Chicago. Allí 63.000 personas iban a ser testigos de la ceremonia de apertura, algo histórico para la nación estadounidense. Fue histórico, pero por los desatinos. Mala transmisión de TV, líos con la rutina, y lo más grotesco cuando la famosa cantante Diana Ross pateó un penal a un arco instalado en medio de la cancha, y lo desvió.

Primer partido bajo techo

El 18 de junio, el Estados Unidos-Suiza del Grupo A fue el primer encuentro de la historia de los Mundiales jugado bajo techo. Fue en el majestuoso Pontiac Silverdome de Detroit, cuya estructura retráctil se cerró para el 1-1 de los locales en su estreno.

Los dolores de Colombia

Colombia llegaba tras su 5-0 a Argentina en cancha de River. Pero en el torneo debutó perdiendo, y su mediocampista Gabriel “Barrabás” Gómez fue amenazado de muerte, por lo que dejó el plantel dirigido por Francisco Maturana. En el segundo partido ante Estados Unidos, Andrés Escobar hizo un autogol que derivó en el 1-2 final. Al volver a su país fue asesinado, presuntamente por cuestión de apuestas y demás líos con mafias del narcotráfico. Terrible, como si no fuera poco lo ocurrido con la muerte del árbitro Alvaro Ortega en 1989.

Errores arbitrales

Nuevo capítulo de un clásico, y eso que la FIFA había tomado el toro por las astas. El suizo Chapuisat marcó un gol ante Rumania con mano previa. El juez de Mauricio Lim Kee Chong dirigió muy mal Brasil-Rusia. El sueco Karlsson dejó pegar a Nigeria contra Argentina. El alemán Klinsmann le igualó a España en offside, pero el uruguayo Filippi lo convalidó. Al noruego Fjoertoft  le anularon un gol ante México por falta al arquero Campos que no era. AL belga Albert no le dieron un penal ante Alemania en octavos. Y el sirio AL Sharif actuó en Bulgaria-México de octavos, donde cobró un dudoso penal para los aztecas y expulsó incorrectamente un jugador por equipo.

Los cinco de Salenko

El 28 de junio, el delantero ruso Oleg Salenko estableció un nuevo récord, al ser el primero en marcar cinco goles en un mismo partido. Se los hizo a Camerún para un 6 a 1 que igual no clasificó a su selección.

El viejo Roger récord

En ese mismo encuentro, el camerunés Roger Milla, que había vuelto a su selección con 42 años, marcó el descuento de su país. Entonces, fue el futbolista más veterano en jugar un partido mundialista y en hacer un tanto en las finales.

Rebeldes rusos

Rusia llegó a Estados Unidos 94 con mal estado interno. Varios jugadores habían renunciado molestos con la tarea del técnico Pavel Sadyrin. Entre ellos el talentoso Andrei Kanchelskis, que brillaba en el Manchester United. Por eso, el conjunto, que ya de por sí venía mal por su nuevo status político, sin los grandes nombres de la Unión Soviética, anduvo bajo y se fue en la primera ronda.

Rusia y Grecia usaron los 22

Tanto Rusia como Grecia marcaron una curiosidad poco dada en la historia, al usar a sus 22 jugadores en el certamen. Lo más raro es que lo hicieron en tres partidos.

Debut del tercer cambio

Como fue escrito, la FIFA había introducido un tercer cambio para los arqueros. El 19 de junio, el guardameta marroquí Alaoui fue el primero en cumplirlo, ingresando a los 88 minutos por Khalid Azmi ante Bélgica.

Saquemos al arquero

Con esa regla, los técnicos podían excluir a su arquero por baja actuación. Así fue con el surcoreano In Young Choi, suplido por Lee Woon Jae ante Alemania en el entretiempo. Y más aún en el Suecia-Bulgaria del tercer puesto, donde el búlgaro Nikolov lo hizo con el importante Mihaylov, también en el descanso.

Platini marca el primero de Bolivia

Erwin “Platini” Sánchez, el crack boliviano, marcó el   primer gol para su país en una Copa. Fue ante España a los 67 minutos, dos después del 2-0 de José Luis Caminero, que más tarde aumentó al 3-1 final.

Bulgaria, primer triunfo

Hasta 1994, Bulgaria no había ganado en un Mundial. Su primer éxito fue el 26 de junio, el 4-0 a Grecia, y desde allí sumó otros dos, a Argentina y a Alemania, para su histórico cuarto puesto.

Desempates en fase de grupos

Tan malo fue el nivel en algunos partidos que en los Grupos E y F debió definirse la posición por sistema olímpico, es decir, con el resultado de los equipos empatados entre sí. De esa manera, Irlanda fue segundo sobre Italia en el E, y Holanda le ganó el F a Arabia Saudita.

Cambio de arco por arco

Uno de los episodios más graciosos de la historia. El 5 de julio, en medio del Bulgaria-México, se rompió uno de los parantes que sostiene la red. Los jugadores, especialmente los mexicanos, quisieron atar la red a un pie de una cámara de TV cercana. Pero los norteamericanos tienen una solución para todo. Entraron unos auxiliares, chequearon cómo estaba el arco, lo quitaron como si tal cosa y lo reemplazaron por otro.

Suspendido por video

Fue el italiano Mauro Tassotti, que en los cuartos de final con España le fracturó la nariz al español  Luis Enrique. El árbitro húngaro Sandor Puhl no lo expulsó, pero la FIFA revisó el video y sancionó al lateral del Milan con dos partidos de suspensión.

Diego Martín Yamus.
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