Las Villanas se le plantaron a los veteranos de Boca Juniors

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El apodo bien las vende. Las «Villanas» tuvieron un enfrentamiento algo especial, o más bien algo diferente al tener un «sparring» fuera de lo común por tratarse de un equipo de fútbol masculino y nada menos que los seniors de Boca Juniors.

Fue todo intriga durante la semana. Se sabía que había amistoso pero no quién iba a ser el rival. Impensado que se tratase de un equipo masculino y menos de un rival de este altísimo calibre.

Falta poco para el recomienzo de la temporada de la Primera C y Villas Unidas espera llena de entusiasmo y bríos este acontecimiento. Para ello, hubo que rendir examen, a nuestro entender, fue aprobado con diez.

Al campo de juego entraron ex jugadores del gran Boca Juniors formados en La Candela, categorías que van del 1964 a 1967, con hombres de la talla del «Tuta» Torres y Edgardo La Fata, quienes dejaron su marca en la década del ’80, para citar los pergaminos de algunos de esos grandes futbolistas.

En la cancha entró el once habitual de las villanas y bajo el sol abrasador de la mañana sabatina la pelota se puso en juego. La hora de la verdad comenzó.

Villas Unidas se mostró algo imprecisa y nerviosa en el comienzo del juego. Apeló al buen trato de pelota pero no lograban destrabar las marcas de los boquenses.

De pronto se fueron afianzando en el campo de juego y con el correr de los minutos fueron tomando confianza y ya empezaron a «tutear» al adversario.

Con una Bárbara Corte, la capitana, que comenzó a empujar y buscar sociedades con una Rosana Robledo que fue pura pasión y autora del tanto del empate. Luego comenzaron a encender los motores el «Dúo Dinámico» compuesto por las temibles Fiorella «Maradó» Roldán y la potente goleadora Nathalia Gamarra.

Estas atrevidas comenzaron a presionar obligando a las viejas glorias a meterse en su campo de juego. Daira Cacija se sumó al ataque acoplada a Sandra Ríos y una dinámica y movediza Daiana Pereyra que obligó a los xeneizes a correr de lo lindo.

Las sociedades funcionaban muy bien, pero, el diablo sabe por diablo pero más por viejo; pase filtrado en profundidad, jugada perfecta para ponerla en un cuadrito y exquisita definición de Claudio Togni.

0-1 estaban los Seniors y empezaban a mostrar su notable calidad, más allá de alguna pancita abultada y de alguna calvicie notoria. Los bosteros comenzaron a rotar, a movilizarse por el medio, a poner la «patita» firme y con la lealtad que los caracteriza, y el juego ganó en intensidad y emotividad.

Gustavo Levine le pidió a sus chicas «calma» y su sugerencia fue oída por sus pupilas.

De a poco Daira Cacija y Bárbara Corte comenzaron a apoderarse del centro del campo de juego y la cuestión se modificó.

La pícara Fiorella Roldán comenzó a sacar remates de media distancia y una pelota suya se estrelló en la transversal; turno de Bárbara Corte que hizo lo mismo.

Tampoco quiso quedarse atrás Daira Cacija y ahí Mario Vela dijo «basta» y con tremendas atajadas pretendió desconcertar a las chicas.

La defensa villana recuperó el orden táctico y la juvenil Loana Larraburu junto a las temperamentales Natalia Saucedo y Lucía Bil pusieron las cosas en su lugar y con mucho tesón y buen criterio empezaron a hacerle la vida más cómoda a la arquera Rocío Vicente, mujer que tuvo un par de intervenciones de calidad, una de ellas en un mano a mano sobre el sector derecho de su área grande.

Las pulsaciones estaban altas, como suele suceder cuando juega Villas Unidas, entonces, aprovechando esto, vino Rosana Robledo, y puso el ansiado y merecido empate.

Con el alivio del equilibrio las villanas se animaron aún más. Osadas e impertinentes con su prestigiosa visita, a puro ingenio se metieron en el área obligando al mediocampo defensivo y a los zagueros a trabajar de lo lindo.

La experiencia terminó 1-1 y fue tal la sensación dada por las villanas, que el equipo boquense las aplaudió. Emocionante.

Para el complemento otro fue el cantar. Gustavo Levine le dio chances a todo su plantel allí presente y no hubo jugadora que no haya disfrutado de las mieles de esta sorpresiva justa.

El rival lleva la camiseta de un cuadro grande y no juega a media máquina como más de uno puede llegar a pensar. Es justo y bueno recordar que sí se cuidaron de meter alguna piernita un poco más arriba de lo habitual y de apelar a alguna maña como algún codito y cosas que los que jugamos al fútbol sabemos que se utiliza cuando jugamos con congéneres.

Los xeneizes apelaron a viejos ardides aplicados en el primer tiempo como la rotación, el cambio de posiciones de los jugadores como táctica para despistar a las adversarias. La fórmula les duró 20 minutos contra las titulares y apenas dio como rédito un gol, hasta que les tomaron el tiempo.

En el segundo encuentro las chicas que ingresaron no tomaron el control del medio y allí los lobos de mar se hicieron la fiesta a pura calidad y en cada llegada a fondo venía un gol; 4-1.

Destacada fue la actuación de ‘Marianita’ Vera, que al mejor estilo del «Chicho» Serna batalló de lo lindo en el sector medio derecho, rindiendiendo muy bien, mientras que su compañera «Lai» Kramer mostró que está para grandes cosas, aunque estaba algo desordenada y deberá trabajar un poco más en la semana.

En el ataque otra de las destacadas fue la atrevida Belén «GPS» Marcarello. Cara de santita y sonrisa compradora, grandes herramientas para no confiarse porque en la cancha es un demonio; cuando tomó el balón y comenzó a correr por las bandas, y a meterse en diagonal a todo vapor no había quien la pare. Fue tal su empecinamiento con la llegada, que el gol suyo se dio sobre el final y de taquito.

Otra chica para subrayar es la lateral Ruth Alvarado, quien se sumó varias veces al ataque y en una llegada sacó un zapatazo al ángulo que se fue por poco, y cuando acopló con la «China» Zelaya, y el ingreso de Sandra Ríos, hicieron trabajar a los xeneizes de tal forma que se armó un hermoso partido de ida y vuelta.

En la zaga la juvenil Priscila Converso dejó un buen sabor por su prestancia, altura y temperamento. También gustó por haber subido a bregar por balones aéreos.

Sobre el final las Villanas 4-1 abajo, seguían bregando. Entonces una falta en el área, dudosa a nuestro entender, el referí de la contienda Emiliano el «Profe» Weinstock cobró penal y expulsó a un zaguero boquense, hombre que pidió airadamente el BAR, y que finalmente pidió una tentadora y helada cerveza.

El tiro penal lo tiró Sandra Ríos y Mario Vela dijo «NO», entonces lo atajó.

Dulces sensaciones dejó este encuentro. Partido que sirvió para forjar aún más el carácter de las villanas y para que el obsesivo entrenador Gustavo Levine ajuste clavijas, afine detalles de cara al primer juego con Nueva Chicago, en Mataderos.

Hermoso como espectáculo y gran experiencia no solo para las villanas, sino que para el fútbol femenino en general. Es muy bueno que haya intercambios de esta índole.

Villas Unidas.
Primer partido:
1 Rocio Vicente 2 Natalia Saucedo 3 Lucia Bil 4 Daira Cacija 5 Barbara Corte 6 Loana Larraburu 7 Rosana Robledo 8 Daiana Pereyra 9 Nathalia Gamarra 10 Fiorella Roldán 11 Sandra Rios

Ex-Jugadores de Boca Juniors (La Candela)
1 Mario Vela 2 Claudio Togni 3 Luis Lezcano 4 Edgardo Bistolfi 5 Daniel Silva 6 Alberto Simone 7 Daniel Cosentino 8 Ricardo Dolla 9 Rubén Cortéz 10 Edgardo La Fata 11 José Ortíz
Suplente: 14 Omar Cingolani

Goles de Boca: Claudio Togni, Daniel Cosentino, Edgardo La Fata por dos y Rubén Cortéz
Goles de Villas Unidas: Rosana Larraburu (primer partido); Belén Marcarello (segundo partido)
Incidencia: Sandra Ríos desperdició un penal en el último minuto.

@lostribuneros

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