Barco bajado de la Sub 20: antigua vergüenza

Foto: Infobae

Una vez más, la Selección Sub 20 es noticia, pero no como antes por sus logros, su gloria, sus cinco títulos mundiales en los 90 y 2000. Es noticia por las idas y vueltas a las que la dirigencia del fútbol argentino la somete permanentemente. Ahora, a días de la partida del equipo de Claudio Ubeda para una gira por Vietnam y el viaje a Corea del Sur para intervenir en el Mundial, el talentoso mediocampista de Independiente, Ezequiel Barco, fue quitado de la lista oficial de 21 jugadores cuando el técnico se cansó de esperar que su club lo cediera.

No sólo es un conflicto más en la deteriorada albicelestita, después de estar mucho tiempo sin entrenador ni proyecto y luego, la polémica elección de Ubeda, que no figuraba entre las 44 carpetas presentadas en la AFA. Es una vergüenza que no es nueva, pero que no deja de ser vergüenza. Que un club no dé a un futbolista para representar a su país es inconcebible en Argentina o en Islas Salomón. Pero aquí ya estamos mal acostumbrados a estas cuestiones.

En 1989, el gran Diego Latorre, hoy comentarista televisivo, se perdió el Mundial de Arabia por una supuesta lesión que no se aclaró. En 1995, River no cedió a su actual Dt. Marcelo Gallardo, y Rosario Central al habilísimo Cristian Colusso para Qatar, primer eslabón de títulos de la era Pekerman-Tocalli. En 1999, el millonario decidió que un chico de 17 años, Javier Saviola, era demasiado importante en un plantel de Primera que tenía otros nombres pesados y no lo dio para el torneo de Nigeria. Hasta el mismo Gallardo pidió que Emanuel Mammana y Leandro Vega se incorporaran sobre el debut de la Selección en Nueva Zelanda en 2015, ya que River jugaba con Cruzeiro por los cuartos de final de la Copa Libertadores que luego ganó.

Y ahora, lo de Barco, a quien Independiente considera tan clave que sobre él pesa la conducción del equipo y lo niega para el Mundial de Corea del Sur. El club argumentó que Barco fue maltratado por el cuerpo técnico argentino en el Sudamericano de Ecuador y volvió mal anímicamente, cosa que éste desmintió. Algo similar pasó con Lautaro Martínez, sobre quien Racing acusó a la gente del Sub 20 de su lesión en un entrenamiento, también desmentida. Como siempre, los clubes, como pasa en Europa, son más que el país. Se ponen en estrellas y en amos y señores de la situación. Tomar de rehenes a pibes, cuando hay muchísimas figuras consagradas que pueden darle éxito, es dañino, pero a ellos parece no importarles. Ojalá que este nuevo lío no repercuta en la actuación argentina en el Sub 20, donde está obligado a lavar su mala imagen de los últimos años. Esa mala imagen que la dirigencia, parece, se empecina en conservar.

Diego Martín Yamus.

@lostribuneros