River Plate no durmió esta noche, sus parciales menos

48

Felicidad es poco. No es poca cosa ganar un Superclásico, y mucho más si le das la vuelta olímpica en la cara al rival de todas las horas. 42 años atrás le tocaba a Boca, anoche, le tocó a River. El Millo fue astuto y coronó un trabajo silencioso con un justo 2-0 en Mendoza. Levantó la Supercopa Argentina que reúne al campeón del fútbol de Primera y al campeón de Copa.
El triunfo revolucionó al mundo de River Plate. El Millonario atraviesa un difícil momento en en la Superliga Argentina, donde está entre los peores, y el triunfo, nada menos que con el rival de toda la vida, fue una inyección anímica tremenda. Como condimento, Boca marcha primero y con varios puntos de ventaja sobre el resto.
Más de un hincha de River pasó de largo y fue a su trabajo sin dormir. Así fue, sin dudas, con más de un jugador tras esta notable conquista.

@lostribuneros