NIGERIANOS ILEGALES SUEÑAN CON JUGAR EN EL FÚTBOL BRASILEÑO

    Un grupo de futbolistas nigerianos fueron estafados por un empresario brasileño, quien los llevó al fútbol de Brasil a cambio de un dinero por colocarlos allí, pero no solo nunca dio la cara, sino que los dejó varados en San Pablo y la visa de los jugadores venció.

    La corrupción no tiene bandera, ni religión, ni clase social, por eso, unos futbolistas de Nigeria, quienes abonaron unos 2.500 dólares (11.500 pesos argentinos) a un empresario brasileño para que los coloque en la liga de la tierra del samba y “o futebol”, quedaron a la deriva y sin timón en Brasil y con la visa vencida.

    Los jugadores Lawson Joseph Fola, Balogun Bolaji, Ajibola Areokuta e Balogun Kabir Oluwagbenga, llegaron a San Pablo para jugar en el fútbol brasileño pero su representante, quien tenía un acuerdo con el presidente del club nigeriano al cual ellos defendían, no solo no los fue a buscar al aeropuerto en noviembre del año pasado, sino que tampoco les devolvió el dinero.

    El conjunto de futbolistas africanos, se quedó sin dinero y tuvo que ser ubicado en una ciudad del interior del estado de San Pablo llamada Baurú. Los jóvenes deportistas viven de la caridad de la gente y fueron ubicados en casas de personas dispuestas a ayudar a estos entusiastas.

    Un inescrupuloso empresario jugó con las ilusiones de estos futbolistas, quienes dieron una prueba en el Botafogo de San Pablo, equipo de la primera división regional, pero no aprobaron, ahora buscarán otros equipos, y para peor, tienen la espada de damocles sobre su cabeza, ya que los permisos de permanencia en el país norteño están vencidos y corren el riesgo de ser deportados.

    Las redes sociales brasileñas están aportando lo suyo, junto a diversos medios de mucha audiencia, para que los jóvenes consigan, al menos, un club que los ayude a salir adelante.

    Un entrenador de inferiores del Botafogo paulista, quien tuvo la oportunidad de probar a uno de los chicos, afirmó que está un poco bajo de nivel, que no está para jugar en los grandes equipos, ya que tiene un problema de base a la hora de pasar el balón y rematar, pero lo positivo fue que gana muy bien por arriba.

    Todo es cuestión de perseverancia y garra, algo que los jugadores no pierden y confían mucho en que van a salir adelante, afirmaron.

    @lostribuneros