Francotiradores y estricto esquema de seguridad

Más de 1.000 agentes de policía fuertemente armados se dieron a la cita para el clásico español jugado en Madrid. Cantaron el himno francés en homenaje a las víctimas del atentado de París del pasado 13 de noviembre.

Real Madrid y Barcelona vivieron de una manera muy especial su juego. Policías, miembros de los servicios de inteligencia y hasta francotiradores, se dieron a la cita en el estadio Santiago Bernabéu, por temor a un atentado.

Europa está caliente y partidos de alto calibre, como lo es un superclásico, debieron ser celosamente custodiados como en el caso del jugo disputado en la capital española.

Los encargados de la seguridad debieron “limpiar” la zona desde la mañana temprano, chequear la estación de subte cercana, requisar celosamente a cada hincha que ingresaba al recinto, e incluso, hasta los periodistas pasaron por el cacheo.

Helicópteros merodeaban el Bernabéu, mientras que desde lugares estratégicos, los francotiradores estaban a la “pesca” de algún extremista. Agentes de inteligencia se mezclaron entre los hinchas, observado todo tipo de movimientos.

A la hora de formar, los jugadores y el público homenajearon al pueblo francés. Desplegaron una bandera gigante de Francia y cantaron la “Marsellesa”.

Foto: EFE

@lostribuneros