El Hadary, la leyenda viviente

Cuarenta años no son obstáculo para que un arquero juegue al fútbol y más aún, demuestre sus cualidades. Lo saben hombres como Amadeo Carrizo, Ladislao Mazurkiewicz, Rogerio Ceni, Peter Shilton, Pat Jennings, Carlos Navarro Montoya, Gianluigi Buffon, Oliver Kahn, Andoni Zubizarreta o en Africa Thomas N´Kono, entre otros. Todos ellos han hecho un recorrido glorioso. Y a la lista acaba de sumarse Esam Kamal Tawfik El Hadary, el egipcio que con 44 años es ya la leyenda viviente de la Copa Africana de Naciones, tras jugar contra Malí el 17 de enero en el debut de los Faraones. Toda una vida plena de éxitos vale la pena repasar.

Porque el actual guardameta del Wadi Degla ya lleva siete CAN disputadas, de las cuales obtuvo tres, que se suman a una real colección local e internacional. Nacido en Damieta, 191 kilómetros al norte de la capital El Cairo, un 15 de enero de 1973, saboreó las buenas desde su debut en el club de su ciudad natal, el Damieta, donde hizo las divisiones inferiores de 1991 a 1993 y se estrenó en 1993, y al año siguiente ascendió a la Primera División. En 1995 representó a su país por primera vez en los Juegos Africanos en Harare, Zimbabwe, ganando el primer título con la selección sobre el local. Pero la primera participación con la mayor fue el 26 de marzo de 1996, en un amistoso 1-1 con Corea del Sur. Ese 96 no pudo mantener la categoría con el Damieta y descendió a Segunda, pero enseguida sus condiciones llamaron la atención del poderoso Al Ahly, el supercampeón del país y del continente, que lo fichó.

Y entonces El Hadary arrancó el epicentro de su brillante trayectoria. El 15 de septiembre en El Cairo festejó su primer campeonato con los Diablos Rojos, en El Cairo, venciendo 3-1 al Raja Casablanca marroquí para llevarse la Copa Árabe de Campeones. Fue el primero de la friolera de 26 conquistas con el club: 8 ligas egipcias, 4 copas y 4 Supercopas locales, 4 Ligas de Campeones de Africa, 3 Supercopas de la CAF, 2 Supercopas árabes y la mencionada Arab Cup del 96. Al año siguiente obtuvo su primera Liga, y semejantes logros lo catapultaron hacia la primera de sus siete Copas Africanas, integrando el plantel que en 1998 se consagró en Burkina Faso. Era suplente del recordado Nader El Sayed, que lo postergó de nuevo para la de 2000 en Ghana y Nigeria. Esam jugó al menos la Copa Confederaciones de la FIFA en México en 1999, donde Egipto fue goleado por Arabia Saudita 5-1 y quedó eliminado. Recién se estrenó en la escena de la CAN para Malí 2002, donde los Faraones fueron marginados por Camerún en cuartos de final, y en 2004 el técnico Mohsen Salah no lo convocó para la de Túnez. Estuvo en las eliminatorias para los Mundiales, por ejemplo el famoso 1-1 con los cameruneses cuando Pierre Wome estrelló su penal en el poste que le hubiera dado la clasificación, pero sus éxitos sólo se reducían al Ahly en su tierra y en las copas de clubes, como la Champions que alzó en 2001 y 2005, o la Supercopa de la CAF de 2002, cuando curiosamente marcó un gol ante el Kaizer Chiefs sudafricano en la victoria por 4 a 1.

Pero la gloria le llegó a los 33 años. En 2006, era el titular indiscutido para la CAN en su país, que Egipto buscaba ganar tras aquella del 98 en Burkina Faso. Ocho años después de su primera Copa, El Hadary fue un baluarte y pieza clave en el título junto a otra leyenda: Hossam Hassan, que con 40 años se retiró campeón. Esam también hizo lo suyo, cuando en la final del 10 de febrero ante Costa de Marfil, luego del 0-0 en 120 minutos, le atajó a Didier Drogba y Bakari Koné en los penales para darle el título a su país. Y él mismo fue elegido como mejor arquero, la primera de tres distinciones consecutivas.

Y El Hadary siguió de racha: ese 2006 consiguió su tercera Champions con Ahly, que repitió en 2008, y en 2007 fue campeón otra vez con la selección en los Juegos Panarábigos como local. Para 2008 disputó su segunda CAN seguida, para ayudar a Egipto a defender la proeza de 2006, y lo hizo en Ghana para el bicampeonato ante Camerún, siendo destacado el mejor en su puesto nuevamente. El 26 de marzo enfrentó a la Argentina de Alfio Basile y sufrió los dos goles de Sergio Agüero para el 0-2 amistoso en El Cairo. Y más tarde dejó Al Ahly tras su última consagración en la Liga de Campeones y probó suerte por primera vez en Europa, ya que el FC Sion suizo lo fichó por alrededor de 3 millones de euros, un pase polémico ya que Al Ahly pidió que lo sancionaran por incumplimiento de contrato. El Hadary apeló ante la FIFA y ésta le permitió completar la temporada con el Sion, con el que ganó la Copa helvética. Enseguida volvió a Egipto, ya que el Ismaily desembolsó casi 5 millones para contratarlo, y bajo este club defendió a los Faraones en la Copa Confederaciones con un gran 1-0 sobre Italia, pero donde se marcharon en la primera fase. Y sobre todo lo hizo en la eliminatoria para Sudáfrica 2010 hasta el famoso desempate con Argelia en Sudán, el 18 de noviembre, donde no pudo hacer nada ante el cabezazo de Antar Yahia que clasificó a los argelinos.

Pero el fútbol le dio revancha, y bien dulce. Ese enero de 2010, Egipto viajó a la CAN de Angola para intentar la hazaña de un tricampeonato inédito en la historia africana. El Hadary fue de nuevo el mejor arquero, atajó todos los partidos y llevó a su país al soñado triplete. Enseguida pasó al Zamalek, el eterno rival de Al Ahly, pero sólo por cuatro encuentros porque la FIFA finalmente hizo lugar a la sanción pedida por su antiguo club. Entonces se movió a Sudán, al Al Merreikh en 2011, y siguió su camino de gloria: título de Liga y dos de Copa con el popular conjunto de Omdurman, ahí donde perdió con Argelia ese desempate. En 2012 fue cedido por un cotejo al Al Ittihad egipcio, y en 2013, tras rumores sobre su retiro del fútbol, fue traspasado a su actual equipo, el Wadi Degla de El Cairo. En 2014 volvió a jugar por Egipto en un amistoso ante Bosnia, con 41 años, y tras regresar al Ismaily, en 2015 retornó al Wadi, donde está haciendo una discreta campaña en la Premier League.

Uno creería que a sus 44 años, El Hadary sólo tiene chances de participar en el concierto doméstico y poco más. Sin embargo, no sólo disputó las eliminatorias para el Mundial de Rusia y la actual CAN, sino que el argentino Héctor Cúper lo convocó para el plantel que intenta el campeonato en Gabón, junto a AHmed Al Shenawy y Serif Ekramy. Y una vez más, la gloria se le presentó como un regalo de cumpleaños. Dos días después de su aniversario 44, el 17 de enero, El Hadary fue designado por Cúper para reemplazar a El Shenawy, que a los 25 minutos del debut con Malí se lesionó. Y el legendario arquero de Damieta se transformó en otro mito egipcio, siendo el más veterano de su país y el más en la historia de la Copa, haciéndose cargo del arco árabe en los siguientes partidos. Otra figura consular, como Hossam Hassan, Ahmed Hassan, Tarek Abou Zeid o Wael Gomaa entre otros, Esam El Hadary, elogiado por Didier Drogba a la revista del Chelsea como “el mejor oponente al que le haya marcado un gol”, ya quedó en la galería de los gigantes. Y eso que sigue jugando al fútbol.

Diego Martín Yamus.
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