Argentina Sub 20: el rey quiere recuperar la corona

En las últimas dos décadas y media, el fútbol argentino ha disfrutado pocos éxitos de selecciones. La mayor no gana desde 1993. Esa meta sí la cumplió su hermana Sub 20, obteniendo cinco títulos en 22 años, contra ninguno de la absoluta, que sólo arañó un subcampeonato en Brasil 2014. Tras la epopeya de Japón 79, recién en los 90 y 2000 la Argentina juvenil forjó una historia que lo dejó como rey de la categoría con 6 títulos. Y que, debido a la pobre situación de hoy, es necesario repasar de cara a su debut en el Mundial de Corea del Sur, el sábado a las 4.30 ante Inglaterra.

La albiceleste no se pudo clasificar para el primer torneo de Túnez 1977, al quedar afuera en la primera ronda en Venezuela. Pero la revancha llegó dos años después, para el campeonato de Japón. El gran Ernesto Duchini seleccionó un grupo de pibes que prometía y César Luis Menotti, flamante campeón mundial, le dio su marca de buen juego y eficacia. Claro que nada hubiera sido posible sin ese mediocampista ofensivo de Argentinos Juniors, Diego Armando Maradona. Entre el Pelusa y un centrodelantero de pocos partidos en River, Ramón Díaz, construyeron un ataque demoledor, ayudado por un verdadero equipo, que no dejó dudas en su camino y tras eliminar a Uruguay venció en la final a la poderosa URSS, remontando una desventaja para imponerse 3-1 y así recibir los aplaussos y un halo de luz en su vuelta olímpica en el Nacional de Tokio.

Era un comienzo inmejorable, sin embargo, el paso de los años no siguió esos éxitos. En 1981 en Australia, Roberto Saporiti, el ayudante técnico de Menotti, era el entrenador y puso a gente como Goycochea, Clausen, Martino, Burruchaga de zaguero central, el Chino Tapia o el Turco García, pero perdió con Australia, no pudo con Inglaterra y sucumbió inesperadamente en la primera ronda. La mejor actuación de los 80 se dio dos años más tarde, ahora bajo la guía de Carlos Pachamé, ayudante de Carlos Bilardo, el nuevo DT de la mayor. En méxico, otro combinado de lindo fútbol y capacidad goleadora hizo historia. Islas, Borelli, el Monito Zárate, otra vez García, Jorge Gabrich y Oscar Dertycia llevaron al Juvenil, como se lo llamaba, a la final con Brasil, que perdieron con polémica, con un penal dudoso y uno no cobrado en contra de Gabrich.

Luego comenzó una era oscura, con dos eliminaciones mundialistas en 1985 y 1987 y dos pobres presencias en su retorno. En Arabia Saudita 1989, los de Pachamé, aún al mando, contaban con Bonano, Ubeda, Diego Simeone y Antonio Mohamed, pero apenas arañaron octavos de final y su bestia negra Brasil los eliminó. En Portugal 91, un once que tenía a Mauricio Pochettino, Diego Cocca, Walter Paz y Juan Esnaider daba para mucho, pero el conducido por Reinaldo Merlo no sólo no pasó la fase inicial, sin triunfos, sino que su mala conducta ante el local, con tres expulsados, un amago de agresión de Esnaider al árbitro y un 0-3 lapidario, hizo que la FIFA tomara la drástica decisión de excluirlo de Australia 1993.

Eran tiempos muy difíciles para el Sub 20, que no tenía la atención debida y mucho menos la difusión necesaria en los medios. Hasta que en 1994, tras la eliminación del Mundial de Estados Unidos, la AFA replanteó un cambio estructural en los juveniles y contrató a José Pekerman. Y la llegada del rubio maestro  y su gente fue una bisagra en la historia de los chicos. Proyecto, preparación, selección de futbolistas y una identidad que cautivó a la gente. Y entonces vinieron los triunfos: cinco títulos en siete torneos, dos en los siguientes años: la gesta de Qatar 95 con Sorín, Ibagaza y Biagini ante Brasil y más aún, la camada de oro de Malasia 1997: Samuel, Placente, Cambiasso, Riquelme, AImar y compañía, vencedores del bravo Uruguay de Carini, Lembo, Perea, Zalayeta y Nico Olivera.

Un pequeño paso en falso de una generación dorada de nuestro fútbol fue en Nigeria 99, y eso que Gabriel Milito, Cambiasso, el Rolfi Montenegro, Sixto Peralta, Luciano Galletti y el Tecla Farías formaban el plantel, pero no pasaron de octavos de final, goleados por México, además con la polémica no cesión de Javier Saviola. El Conejito de River se tomó el desquite soñado en 2001: marcó 11 goles, récord histórico, y secundado por D´Alessandro, Maxi Rodríguez, Willy Caballero, Germán Lux, Romagnoli, Ponzio, Nico Burdisso, Coloccini o Mauro Rosales escribió otra de las páginas de platino de la Sub 20: 7 triunfos en 7 partidos, 27 goles a favor y rotundo 3-0 a Ghana en Vélez ante una multitud fervorosa, y con la dirección de Hugo Tocalli, otro producto de la era Pekerman.

En 2003 la novela por la ida de Carlos Tévez a jugar la Intercontinental con Boca ante el Milan fue la noticia del Sub 20. Y un irregular andar en Emiratos Arabes Unidos llevó a Argentina a un cuarto lugar, tras dos épicas victorias con Egipto y Estados Unidos en gol de oro y derrota ante Brasil, futuro campeón, en la semifinal. Fernando Cavenaghi y sus goles fueron acompañados por Zabaleta, Mascherano, Montillo y José Sosa. Pero en 2005 volvió la gloria profunda con otros dos títulos brillantes, como diez años antes. En 2005, Francisco Ferraro fue designado y llamó al delantero del Barcelona B, Lionel Messi, y al joven de 17 años de Independiente, Sergio Agüero. Y los dos, que inicialmente iban al banco, fueron los artífices de los siguientes campeonatos. En Holanda, Messi empezó de suplente y marcó el primer gol del equipo en el torneo ante Egipto, y su participación fue decisiva en octavos ante Colombia, cuartos contra España, semis con Brasil y en la final, sus dos penales, uno generado por Agüero, le dieron el 2-1 sobre Nigeria y la vuelta, junto a Ustari, Garay, Zabaleta, Gago, Biglia y Oberman. Y en Canadá 2007, Tocalli y sus brillantes pupilos tejieron la última epopeya hasta hoy de un Sub 20, con Agüero y Mauro Zárate secundados por el Chiquito Romero, Mercado, Banega, Di María y Lautaro Acosta. Goleada a Chile de Alexis Sánchez y Vidal en las semifinales y gran 2-1 sobre República Checa para el último gran recuerdo.

Porque después se volvió al ostracismo. Tras la inexplicable rescisión de contrato de la AFA CON Pekerman, Ferraro, Tocalli y sus cuerpos técnicos, Argentina retornó a la época de la improvisación, una camada mediocre de jugadores y técnicos y frustraciones. Para Egipto 2009 Sergio Batista no logró clasificarla para un Mundial tras 22 años. El regreso fue en Colombia 2011 con Walter Perazzo, Pezzella, Cirigliano, Lamela, Iturbe y un discreto trabajo que terminó en cuartos de final por penales ante Portugal. Marcelo Trobbiani fue en 2013 el siguiente eslabón de la cdadena de llamados sin tino y quedó afuera en la primera ronda del Sudamericano aquí. Y en 2015, Humberto Grondona lo había sacado campeón regional y contó con Batalla, Mammana, Cubas, Giovanni Simeone, Angel Correa o Cristian Pavón. Sin embargo, no fueron capaces de vencer a Panamá y Austria y un 2-3 con Ghana los apeó de arranque.

Sin duda, Argentina es el rey del Sub 20, no sólo por la estadística. Pero con tanto desatino y tanto camino perdido, tanta obra tirada a la basura, su presente dista mucho de esos años de goles y gloria. En Corea del Sur, con otro DT de emergencia, Claudio Ubeda, con una clasificación agónica en el Sudamericano, con otro crack no cedido como Ezequiel Barco, el rey buscará recuperar la corona. Y sobre todo, la época de su imperio.

Diego Martín Yamus.
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