Abdel Rahman Fawzi, pionero africano en los Mundiales

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Se acerca un nuevo Mundial, y por este siglo XXI África es protagonista, con cinco países y muchos futbolistas de renombre. Pero en 1934, allá en el 34, todo era muy distinto, casi no existía. Sin embargo, hubo un pionero en el máximo torneo que fue Egipto. Y entre esos once adelantados, uno quedó para la historia africana. Abdel Rahman Fawzi marcó los dos primeros goles mundialistas del continente, parte de una jornada histórica para los Faraones y para él mismo. Y parte de su larga trayectoria.

El entreala derecho, como se denominaba en la época al que ocupaba el puesto intermedio entre el puntero y el centrodelantero, había nacido en Port Said el 11 de agosto de 1909. Si bien obviamente la información es escasa, se sabe que comenzó su carrera en 1928 en Al Masry, de su ciudad natal, en el que militó hasta 1934, ganando dos Copas del Sultán Hussein y tres Ligas del Canal. Así tuvo la oportunidad de ser incluido en la selección que por primera vez para África competía en un Mundial, primero en las eliminatorias y luego en la fase final. Egipto debió enfrentarse a Palestina en dos encuentros, y Fawzi jugó los dos, el 16 de marzo en El Cairo, goleada 7-1, y el 6 de abril en Jerusalén, en el Tamarim Field, donde ante 10.000 personas los Faraones volvieron a vencer, esta vez 4-1, y el delantero hizo el cuarto gol a los 35 minutos del primer tiempo.

Así Abdel y sus compañeros llegaron en barco pocos días antes del segundo Mundial de la historia a Italia. Más precisamente a Nápoles, donde el 27 de mayo en el estadio Giorgio Ascarelli, , ante unas 9000 personas, se convertían en el primer representante de Áffrica, frente a la poderosa Hungría de Gyorgy Sarosi. Los del escocés James McRea formaron con Masoud Kamel; Ali Caf, Hamidu; El Far, Refaat, Ragab; Latif, Fawzi, Moukhtar, Kamel Taha y Helmi. Los magiares se pusieron 2 a 0 en media hora, pero los egipcios no se rindieron y fue Fawzi quien igualó con un doblete, primero a los 35 minutos de cabeza y luego a los 39 de ese primer tiempo. Mientras tanto, el capitán Moukhtar estrelló un remate en el poste húngaro. Y el mismo Fawzi hizo una gran jugada personal eludiendo rivales y marcando de nuevo, pero extrañamente el árbitro italiano Rinaldo Barlassina lo anuló por offside. Hubiera sido el primero, también, en hacer un triplete o “hat-trick”. En el segundo tiempo, Hungría dominó y conquistó dos goles más para vencer por 4 a 2. Pero Fawzi y sus diez compañeros habían entrado en la historia africana y Mundial.

En 1935 pasó del Al Masry al Al Mokhtalat Farouk, el viejo nombre del coloso Zamalek, junto a Al Ahly uno de los dos más grandes del país. Allí permaneció hasta 1947, siendo campeón siete veces de la Liga de El Cairo y cinco de la Copa de Egipto. Una vez retirado de la actividad, se dedicó a entrenador, empezando por el Zamalek, que dirigió hasta 1956, obteniendo cuatro nuevas ligas cairotas y dos Copas nacionales. Por un corto lapso trabajó en el medio como integrante de la Federación local (1953- 54). Luego fue al Ghazl Al Mehalla, y en 1957 fue el primer técnico que se conoce de la selección de Arabia Saudita, que comandó hasta 1962. Por último estuvo en el Al Sekka AL Hadid, el club más antiguo de Egipto y de Medio Oriente, en dos períodos, en 1960- 61 y 1975.

Fueron sus últimos lazos con el fútbol y con la vida, porque se despidió para siempre de ella el 16 de octubre de 1988 en El Cairo, a los 79 años. Pero ya Abdel Rahman Fawzi había hecho bastante en su vida con la pelota.

Diego Martín Yamus.
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